LaMia, una aerolínea que no estuvo exenta de problemas
Salsero a ultranza. Volante de salida. San Lázaro me protege antes del cierre. Máster en Periodismo - El Mundo (España). Redactor Internacional - El Colombiano.
Un futuro prometedor parecía tener la Línea Aérea Merideña Internacional de Aviación (LaMia), desde que fue fundada en 2009. Su dueño, el empresario Ricardo Albacete Vidal, esperaba contar con el apoyo irrestricto que le habían brindado en el pasado autoridades del estado venezolano de Mérida, en especial el gobernador chavista Marcos Miguel Díaz.
Pero en la práctica, la consolidación de dicha empresa fue mucho más difícil. En 2010, iba quedando claro que la aerolínea nunca iba a poder despegar en dicho estado por no obtener las licencias. Se abandonó el proyecto a pesar de que ya contaba con un ATR-72 212A, que nunca usó.
La aerolínea tampoco funcionó en dos intentos de revivir, uno nuevamente en Mérida, con un Avro RJ85 —misma aeronave siniestrada el lunes—, y en Nueva Esparta con el apoyo de otro chavista, el gobernador Carlos José Mata.
En 2015, Albacete fue señalado como uno de los principales testaferros del empresario chino Sam Pa, quien fue detenido en octubre de 2015 por las autoridades de Pekín por delitos monetarios.
Ese año decidió trasladar la compañía a Bolivia, donde Marco Antonio Rocha y el piloto Miguel Quiroga —fallecido en el siniestro de La Ceja—, entraron como dueños.