Así se vivió el primer partido profesional en el estadio Cincuentenario, Águilas Doradas estrenó su nuevo nido
El jueves, 29 de enero, el equipo antioqueño volverá a ser local en el Cincuentenario, esta vez ante el Deportivo Cali, a las 4:00 de la tarde.
Periodista de la Universidad del Quindío. Cuyabra hasta los huesos y mamá de un milagro llamado Mariana, amante de la salsa y apasionada por el deporte.
El reloj marcaba las 3:00 de la tarde. El sol brillaba en todo su esplendor y una suave brisa soplaba mientras, en las afueras del estadio Cincuentenario, tres largas filas daban fe de la positiva respuesta de los aficionados al llamado de las Águilas en su “nuevo nido”.
Animados por la idea de ver fútbol profesional, los hinchas fueron llegando paulatinamente; algunos en metro, otros en bus urbano, taxi o incluso caminando desde los barrios cercanos al escenario deportivo. Los jugadores también aprovecharon el metro: tras encontrarse en la estación Exposiciones con cuerpo técnico y directivos, abordaron el sistema para llegar al estadio. Desde ese momento comenzó la interacción con los seguidores, una experiencia que, seguramente, ni los futbolistas ni los aficionados olvidarán.
A las 3:20 de la tarde, la aglomeración de personas ya era notable. Algunos exjugadores asistieron para revivir recuerdos y regresar, después de muchos años, al lugar donde empezó todo: la tradicional cancha del Cincuentenario, que vio nacer a varias estrellas y generaciones del fútbol antioqueño.
En medio de esas largas filas estaba Danilo, quien llegó con su esposa y su hijo con la ilusión de ver un buen partido. Este amante del fútbol, aunque asegura no ser hincha de ningún equipo en especial, apoya de corazón a los cinco clubes paisas (DIM, Nacional, Envigado, Águilas y Leones).
“Esta es una cancha que es patrimonio para los que amamos el fútbol; por acá han pasado grandes jugadores. Me alegra que Águilas juegue aquí por primera vez y que sigan haciéndolo”, comentó Danilo, quien recordó que de esta cancha salieron varios exprofesionales como su amigo Juan Carlos Ramírez; también mencionó haber visto allí a Javier “Choronta” Restrepo, Roberto Carlos “Choto” Cortés, Andrés Orozco y a una camada muy buena por allá en el año 94.
Benjamín Fernández también llegó temprano con su novia, Valentina. Compraron la boleta y, aunque no son seguidores de Águilas, quisieron acompañarlos aprovechando la facilidad de acceso al Cincuentenario para divertirse con el deporte que les apasiona.
Junto a ellos, se encontraban unos 100 niños provenientes de los barrios Castilla, Popular, Aranjuez, La Candelaria, San Javier, Guayabal, Villa Hermosa y Buenos Aires, listos para vivir la experiencia del fútbol profesional. Estos menores arribaron en compañía de sus padres y entrenadores de las Escuelas Populares del Deporte del Inder, tras ser invitados por el club Águilas, según Pablo Upeguí, funcionario de dicha institución.
Mientras las filas avanzaban, varios aficionados tomaron posiciones estratégicas en las escaleras de acceso al metro para divisar el juego a lo lejos; incluso entonaron el Himno de Antioquia, pues una buena parte de la hinchada seguía afuera adquiriendo sus entradas. En medio de la multitud, unos pocos aficionados con camisetas del Pasto cruzaban rápido buscando la puerta de la tribuna occidental para respaldar al equipo visitante.
Detrás de ellos llegaron los Lara, Luis y Carlos, quienes fueron futbolistas profesionales. Junto a sus esposas, hijos y sobrinos, ingresaron al estadio para apoyar a su sobrino Nicolás, quien milita en el cuadro antioqueño. “Generalmente a Rionegro vamos unos cinco, pero aquí, por la facilidad para llegar al Cincuentenario, vinimos en familia —unos diez— para respaldar a los muchachos”, comentó Carlos.
Al final, la fiesta no fue completa. Águilas no pudo ganar el partido y su debut terminó con una derrota 1-2; sin embargo, los hinchas enviaron un mensaje positivo: seguirán asistiendo al Cincuentenario para animar al onceno paisa que eligió este escenario en el corazón de Medellín.
Andrey Estupiñán aguó la fiesta en el Cincuentenario
El duelo entre Águilas Doradas y Pasto en el estadio Cincuentenario terminó a favor del visitante 1-2 con doblete de Andrey Estupiñán, quien marcó a los 21 minutos, de penal, tras la sanción de una mano en el área de Dilan Lozano, y una acción de juego a los 69’.
Los locales descontaron a los 80’ por intermedio de Jorge Rivaldo Pinto, con un cabezazo, tras el cobro de un tiro libre de Brayan Urueña.
Pasto suma seis puntos y Águilas se quedó con uno. Este jueves, 29 de enero, regresará al estadio Cincuentenario para jugar contra el Deportivo Cali, por la tercera fecha de la Liga Betplay, a las 4:00 de la tarde.