Héctor Ferney Molina, otro ciclista campeón forjado en el campo
El ganador de la Vuelta de la Juventud ya tuvo una experiencia en Europa.
Espera regresar allí para quedarse definitivamente e integrar un equipo World Tour.
Periodista de la Universidad del Quindío. Cuyabra hasta los huesos y mamá de un milagro llamado Mariana, amante de la salsa y apasionada por el deporte.
A los 13 años, Héctor Ferney Molina tuvo su primera bicicleta. La compró con el dinero que ahorró, durante meses, del pago por las labores que realizaba en el campo mientras ayudaba a sus padres.
El ciclista que acaba de coronarse campeón de la Vuelta de la Juventud sembraba papa, recolectaba frutas y les ayudaba a sus padres en las labores de la finca, ubicada en Úmbita, Boyacá. Ese era su plan cada día mientras soñaba con montar en bicicleta, inspirado por su hermano Cristian, quien se transportaba en un “caballito de acero”, como llamaban antes a las ciclas.
Héctor Ferney recuerda que antes de los 13 años, en sus ratos libres, alcanzó a jugar fútbol, pero realmente lo que quería era pedalear. Y cuando tuvo “su máquina” empezó a demostrar que tenía condiciones para el ciclismo.
Con sus 1.80 metros de estatura no pasa inadvertido. Reitera que nunca pensó en otro deporte y desde que cumplió 14 años se metió de lleno a practicar.
El entrenador Herney Casallas lo descubrió y fue quien guió sus primeros años en el pedalismo. Y aún permanece cerca del corredor que sueña con volver a Europa, luego de pasar una temporada allá, a vincularse a un equipo World Tour.
Una carrera ascendente
El talento innato lo llevó a integrar el equipo de la Gobernación de Boyacá y cuando cumplió 15 años empezó a competir, destacándose en las pruebas a las que acudía.
El año pasado pensó que sus objetivos se iban a materializar, ya que estuvo en Europa con el Q36.5, equipo en el que estuvo nueve meses.
“Ese fue un tiempo de mucho aprendizaje, de crecimiento, de maduración y aunque no fue fácil estar lejos de los seres queridos, también aproveché para seguir mejorando”, comentó el corredor que, tras la victoria en la Vuelta de la Juventud, espera confirmar el calendario de más competencias con su equipo en Colombia, el Team Sistecrédito, que es dirigido por el antioqueño Gabriel Jaime Vélez, y con el que tiene contrato hasta finales de 2024.
Precisamente, el estratega afirma que siempre ha sido un convencido de las condiciones de Héctor Ferney. Lo conoció en la Vuelta al Porvenir y desde ese momento quiso tenerlo en su equipo, pero no fue posible. Luego hizo otro intento y también se frustró el fichaje, hasta que, el año pasado, cuando el muchacho regresó de Europa, aceptó unirse a su elenco.
Vélez resalta que el campeón juvenil tiene grandes capacidades para el terreno de ascenso y la contrarreloj. “Eso es lo que le hemos visto aquí en Colombia”, dice el forjador de muchos campeones y quien agrega que el boyacense le recuerda los inicios de Rigoberto Urán, Felipe Laverde y Mauricio Ardila, pese a que posee un biotipo diferente (es más alto).
En cuanto a su condición personal, lo describe como un joven “tranquilo, disciplinado, al que gusta trabajar y sabe leer bien la carreras; es un muchacho de proyección, le auguro un buen futuro”.
Aunque ama las labores del campo y el deporte, siempre tuvo presente que la academia era esencial y terminó el bachillerato. A los 16 años se graduó del colegio Gustavo Romero Hernández, de Tibaná, municipio ubicado a 22 kilómetros de su natal Úmbita
Por ahora está dedicado de lleno al ciclismo, pero también quiere estudiar idiomas, pues durante su estadía en Europa se dio cuenta que hablar inglés es clave. En esos meses (marzo a octubre) trató de aprender italiano y entre risas dice que se defendió con el inglés. Sabe que debe mejorar en ello porque estar en un equipo World Tour lo exige.