Nicolás Palacios, otro “gigante” que llegó al DIM
El tumaqueño mide 1,90 y se suma a los espigados David González, Jesús Murillo y Larry Angulo.
Editor del área Deportes con más de 30 años de experiencia en el cubrimiento de fútbol y todas las disciplinas olímpicas. Comunicador social-periodista egresado de la Universidad de Antioquia. Premios colectivos con EL COLOMBIANO Simón Bolívar (Deportes) y Rey de España (Conflicto urbano).
Al Medellín llegó otra “viga” para competir en la posición de volante de primera línea y que también puede aportar como zaguero central en caso de una necesidad. Se llama Nicolás Palacios, mide 1,90 metros y asegura que además de buena técnica, ofrece equilibrio y goles.
Cuando habla lo hace con soltura, con el acento tumaqueño que conserva a pesar de su camino de gitano que lo ha llevado a nueve clubes de diferentes regiones de Colombia: debutó en Expreso Rojo en 2010 y luego fue a Boyacá Chicó, Pasto, Tolima, Cúcuta, Alianza Petrolera, Bucaramanga, Patriotas y DIM.
Asegura que desde junio pasado el conjunto antioqueño lo quería, pero apenas ahora se concretó la negociación. Está feliz por el recibimiento que le dieron sus nuevos compañeros, “el mejor junto al que tuve en Tolima”.
Esas manifestaciones de afecto despertaron en él sentido de pertenencia inmediato, pues cuando se refiere al pasado del Poderoso los siente como si fuera propio: “En 2018 se nos escapó el título a pesar de merecerlo, pero vamos con todo por la revancha; ojalá pueda tener un buen año”.
Es consciente de que en este nuevo equipo tendrá una exigente competencia por un puesto en la titular, pues como volantes de contención también están Larry Angulo, con el que actúo en Patriotas; William Parra, Diego Arias y el juvenil Juan Carlos Díaz.
Con mucho optimismo
“Nos estamos armando bien, este es un club grande, con numerosa hinchada y mucha historia. Se mantuvo una buena base”, apuntó este futbolista de 26 años, casado y con cerca de 300 partidos como profesional, incluyendo torneos internacionales.
Gusta del estilo ofensivo del Medellín, “así como el Manchester City que hace muchos goles, pero también le convierten. Esa es una de la cosas que vamos a tratar de corregir”.
A los hinchas les pide que continúen con el apoyo, que confíen en el grupo, en el que destaca a los “guerreros que llegaron hasta la final en la Liga Águila-2, y que demostró que con entrega, responsabilidad y unión se consiguen los objetivos”.
El viernes, en la primera cita de la preteporada del DIM, tuvo buenas sensaciones. Estaba a la expectativa de hablar con los referentes para conocer más detalles de cómo debe ser el comportamiento dentro y fuera de la cancha. Su disposicón es total en este nuevo capítulo de su vida, de la que, asegurá, hace rato cambió para bien como se lo demuestra a sus dos hijos, a su esposa Leidy Yesenia, a sus padres y once hermanos.
“Tengo entrega, ganas y metalidad ganadora”, reitera el amigo de Didier Moreno que pasa los ratos libres jugando play, mirando por televisión partidos de fútbol, tenis y baloncesto de la NBA.