Independiente Medellín

Poderoso duelo de porteros

Anthony Silva demuestra seguridad en el pórtico rojo, pero David González está volando en las prácticas.

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Comunicador Social-Periodista bilingüe (inglés y español). He trabajado en Radio Bolivariana, RCN y Telemundo. Hago parte de EL COLOMBIANO. Recibí premios Ovations de la NBC. Lideré el sitio web hispano de NBCOlympics.com para los Olímpicos de Beijing 2008, edité y establecí el contenido de video original para la programación en web de la Selección Mexicana en Medios Digitales de Telemundo. Responsable de la gestión editorial de la portada de yahootelemundo.com. Enviado especial al Mundial de Rusia 2018, la Copa América en Chile 2015, los partidos de clasificación al Mundial de la Selección Colombia, la Asamblea General de la ONU en 2009, y el rescate de los 33 mineros en Chile.

15 de febrero de 2015

Pocos equipos en el mundo se dan el lujo de tener un portero de Selección y otro bicampeón. Medellín los tiene con Anthony Silva (Selección paraguaya) y David González, campeón en dos oportunidades con el rojo (2002 y 2004).

David llegó pisando fuerte y en los entrenamientos está demostrando que no se quedará conforme en el banco de suplentes, sino que intentará hacerse el dueño de la portería escarlata.

Tarea nada fácil porque en lo corrido del torneo Silva se consolida como una de las figuras del Poderoso.

Mientras tanto, Carlos Bejarano se recupera de la cirugía en uno de sus dedos para estar a punto en el segundo semestre y observa desde la barrera este duelo de titanes.

“Uno disfruta viendo a ese par de monstruos en los entrenamientos. Son excelentes profesionales y eso para el equipo es muy bueno”, dice Bejarano.

David explica que llegar al Medellín ha sido una motivación especial y eso lo nota en su nivel. “En cada práctica me siento más fuerte, ágil y cuando me toque la oportunidad me voy a sentir como cuando debuté”.

Silva bromea y entre risas dice que David lo intimida: “uno con un gigante de esos detrás, imagínate como me siento”.

A David se le ve como un hombre maduro, sin afanes de protagonismo, sin ínfulas de grandeza. Es uno más a la hora de entrenar, de atender las indicaciones del técnico, de hablar con la prensa y de tomarse fotos con los hinchas.

Es una situación parecida a la que experimentó Nacional cuando tuvo el regreso de Juan Pablo Ángel. Juegue o no es un profesional que marca diferencia en el grupo.

“Lo veo muy comprometido con este proceso y seguro ahora que comienza la Copa tendrá más opciones de tapar”, comentó el técnico Hernán Torres.

Y es que David sabe que su principal motivación son su esposa Cara y sus dos hijos, y que el fútbol les ha dado la oportunidad de salir adelante.

Cuenta que su peor momento fue cuando el 19 de enero de 2013 se fracturó gravemente el tobillo derecho, jugando partido amistoso atajando para el Pasto.

“Pensé que no iba a volver a jugar al fútbol, pero acá estoy y en el club de mis amores. Qué más le puedo pedir a la vida”.

Sin embargo, el paraguayo Silva tampoco ha tenido unos años tranquilos en las últimas épocas. Y es que es tanto el amor de Anthony Silva por Colombia y por su profesión que acepta haber llorado mucho cuando en 2014 se tuvo que ir del país por no haber querido firmar un documento en el que la Dimayor le restringía a sus afiliados la posibilidad de quejarse ante la justicia ordinaria en caso de que sus derechos se vieran vulnerados.

“Eso me vetó prácticamente en el fútbol colombiano y me dolió mucho haber salido del país de esa manera. Afortunadamente pude regresar y estoy feliz en este Medellín”.

Su esposa Daiana Lee y su hija Lucciana, próxima a cumplir 3 años en marzo, son su desvelo.

“Son todo para mí y estamos felices en Medellín. Soy un bendecido por encontrarme acá con un portero de la calidad de David”.

Más allá de esta sana competencia por la portería del cuadro escarlata, ambos creen que Medellín tiene equipo para ser campeón y que hay una mística especial alrededor de este grupo que, con ellos suma dos gigantes en los tres palos,