Independiente Medellín

¿Por qué protesta la hinchada del DIM? El malestar que se salió de las redes

La inconformidad de la hinchada del DIM dejó de ser virtual y pasó a las calles: protestas, pancartas y reclamos directos reflejan un malestar profundo con el manejo del club.

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Comunicador Social-Periodista bilingüe (inglés y español). He trabajado en Radio Bolivariana, RCN y Telemundo. Hago parte de EL COLOMBIANO. Recibí premios Ovations de la NBC. Lideré el sitio web hispano de NBCOlympics.com para los Olímpicos de Beijing 2008, edité y establecí el contenido de video original para la programación en web de la Selección Mexicana en Medios Digitales de Telemundo. Responsable de la gestión editorial de la portada de yahootelemundo.com. Enviado especial al Mundial de Rusia 2018, la Copa América en Chile 2015, los partidos de clasificación al Mundial de la Selección Colombia, la Asamblea General de la ONU en 2009, y el rescate de los 33 mineros en Chile.

hace 18 minutos

La protesta de los hinchas del Independiente Medellín no es un hecho aislado ni producto de un solo resultado. Es la consecuencia de un malestar que viene creciendo desde hace meses y que, en las últimas semanas, pasó de la inconformidad digital a las manifestaciones en la calle.

Durante buena parte del segundo semestre, el descontento de la hinchada roja se expresaba casi exclusivamente en redes sociales. Comentarios, publicaciones y opiniones apuntaban al manejo administrativo del club, a la falta de un proyecto deportivo claro y a decisiones que, según los aficionados, han ido debilitando la identidad competitiva del DIM. Sin embargo, ese ruido virtual terminó por desbordarse.

El propio club confirmó que la situación escaló a un nivel delicado. Según informó el Independiente Medellín, se han recibido amenazas de muerte contra el máximo accionista José Raúl Giraldo, Federico Spada, otros directivos y algunos jugadores. El caso ya estaría en manos de la Fiscalía, un hecho que evidencia que la tensión dejó de ser solo deportiva y entró en un terreno preocupante.

Pero la protesta no se quedó ahí. Uno de los episodios que más impacto generó ocurrió en las divisiones inferiores. En pleno Festival de Festivales, durante un partido de Babyfútbol Sub-12 del equipo masculino en la cancha Marte 1 de la unidad deportiva Atanasio Girardot, un grupo de hinchas desplegó pancartas y trapos exigiendo la salida de las directivas. La escena causó rechazo en varios sectores, no solo por el mensaje, sino por el contexto: un torneo formativo, protagonizado por niños.

Lejos de apaciguarse, la inconformidad siguió trasladándose a nuevos escenarios. Este lunes festivo, 12 de enero, un sector de la hinchada convocó un plantón pacífico en la glorieta de Pilsen, cerca de la sede del club. Allí se dio una situación particular que reflejó el trasfondo de la protesta: el arquero José Luis Chunga salió a dar la cara ante los aficionados.

En los videos difundidos en redes sociales se observa un diálogo respetuoso entre el portero y los hinchas, quienes dejaron claro que no responsabilizan a los jugadores por la crisis institucional. Chunga, que no ha tenido continuidad debido a las lesiones desde su llegada al club, fue tratado como un interlocutor, no como un señalado.

Uno de los mensajes más contundentes escuchados en ese encuentro resume el sentimiento de una parte de la afición: “Lleve un mensaje a sus compañeros. Estos hinchas ya somos una minoría y los directivos están acabando con eso porque la mayoría de los pelaos no quieren ser hinchas del Medellín porque somos perdedores. Nos morimos nosotros y no queda nada”. Más que una queja puntual, es un grito de alarma sobre el futuro de la identidad del club.

En el fondo, los hinchas protestan porque sienten que el Independiente Medellín perdió el rumbo: porque no ven un proyecto sostenible, porque la ilusión se ha ido apagando y porque temen que el club se desconecte de las nuevas generaciones. Las manifestaciones, con sus excesos y contradicciones, nacen de esa frustración acumulada.

Mientras tanto, el Poderoso intenta concentrarse en lo deportivo. Este domingo, 18 de enero, iniciará su calendario como visitante frente al Deportivo Pasto. El reto no será solo sumar puntos, sino empezar a reconstruir una relación cada vez más fracturada con su gente, una hinchada que hoy protesta porque siente que el Medellín que ama se le está escapando de las manos.