Andrea, una paisa que se enamoró del pole sport
Esta niña de 13 años será la única representante de Antioquia en la delegación nacional que irá al Championship de Argentina.
Editor del área Deportes con más de 30 años de experiencia en el cubrimiento de fútbol y todas las disciplinas olímpicas. Comunicador social-periodista egresado de la Universidad de Antioquia. Premios colectivos con EL COLOMBIANO Simón Bolívar (Deportes) y Rey de España (Conflicto urbano).
Desde que se ganó el derecho de representar a Colombia en el Campeonato Suramericano de pole en Argentina, que se realizará entre el 8 y 11 de diciembre próximo, Andrea Martínez Durán no deja de soñar.
Ella, única paisa clasificada entre 15 colombianos, irá a ratificarse entre las mejores del continente y a sumar experiencia. Entrena tres veces por semana en la academia Fénix de Medellín bajo la orientación de la profesora Kelly Álvarez, quien tiene completa confianza en una buena figuración de su alumna: “sus antecedentes, disciplina, fuerza y flexibilidad hacen de ella una atleta completa”.
Andrea tiene 13 años. Desde muy pequeña sus padres (Luz María y Fernando) le mostraron el mundo deportivo. Estuvo cinco años en la gimnasia artística y alcanzó a ser campeona departamental en 2014. También incursionó en el porrismo y ganó el primer lugar de la modalidad de cheerleader con su colegio en dos años consecutivos (2013-2014).
Pero hace dos temporadas, luego de ver un video, se enamoró del pole sport. Y sus primeros logros (dos títulos nacionales en infantil en 2015 y 2016) la motivan para convertirse en una experta internacional.
“Siempre me gusta exponer algo nuevo en las coreografías, esto se volvió en un hooby para mí”, relata la estudiante de octavo grado en el colegio Marymount, aficionada también a la repostería, los idiomas y los viajes.
Cuando habla de los secretos para brillar en esta actividad que busca ser reconocida como deporte olímpico, dice que todo está basado en la fuerza, la flexibilidad y el control mental.
Otro aspecto que hace fuerte a Andrea es el apoyo familiar. Luz María resalta la responsabilidad de la niña, que también se destaca en la academia. “La ternura, dedicación y calidad humana nos llena de orgullo; estaremos siempre con ella buscando sus sueños”.