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Bernardo Baloyes, en la élite de los 200 metros

El colombiano tiene el tercer mejor registro del año en el planeta en dicha prueba. Su temporada es fantástica.

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Periodista. Cubro temas de medio ambiente.

30 de abril de 2019

Ganar una histórica medalla hace pocos meses y superar hace algunos días al jamaiquino Yohan Blake, parece no satisfacer al atleta Bernardo Baloyes, quien el fin de semana se quedó con el oro en los 200 metros del Gran Premio de Brasil, la primera válida del World Challenge de la Iaaf este año.

El corredor, del registro de Antioquia, se impuso con un tiempo de 20.08 a los brasileños Gabriel Constantino, 20.21; y a Aldemir Junior, 20.38.

Con esto, el atleta de 25 años no solo sumó un nuevo triunfo internacional, sino que se instaló como dueño del tercer mejor registro en el planeta en dicha prueba en 2019.

Al colombiano lo superan solo Divine Oduduru (Nigeria) con 19.76 y Steven Gardiner (Bahamas) con 20.04.

Su éxito en Brasil no es fortuito; desde hace ocho meses Baloyes viene preparando su asalto entre los grandes de esta prueba y allanando el camino para un metal panamericano que hoy asoma posible.

En agosto pasado se convirtió en el primer colombiano en ganar un oro en Juegos Centroamericanos en 200 metros planos (20.13).

Con ese impulso, el deportista nacido en Bolívar ha ido puliendo una temporada notable. En febrero pasado ganó en la pista cubierta de Metz, Francia (20.98), días después de ser segundo en los 300 metros del prestigioso Grand Prix New Balance Indoor en Boston, Estados Unidos (33.70).

Hace 10 días el atleta nacional superó en meta a Yohan Blake, campeón mundial de 100 metros (2011) y dueño de la segunda mejor marca en la historia en los 200 metros (19,26 en 2011).

Ocurrió en la reunión el Clermont, Florida, al ser segundo (20,31), superando por 17 centésimas a Blake, en la carrera que ganó el ecuatoriano Alex Quiñones (19,99).

“Mi meta sigue siendo clara: bajar de los 20 segundos”, sostuvo tras su triunfo en Francia. Su anhelo máximo es llegar a Tokio 2020 y demostrar que puede avanzar entre los mejores exponentes del mundo, una revancha de su primera participación olímpica en Río 2016, en la que no pasó de primera ronda. Ahora, con su progresión, una medalla panamericana, una buena participación mundialista y su desquite olímpic0, son cada vez más posibles.