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Recogieron frutos del esfuerzo

Ricardo Zapata fue uno de los protagonistas en el evento. Lina Flórez -foto- mostró fortaleza de cara a Río-2016.

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Comunicador Social-Periodista, apasionado de las historias, amante de los deportes. Trabajé en el periódico El Mundo y actualmente hago parte de EL COLOMBIANO.

25 de abril de 2016

Rosney Martínez viajó desde el Urabá antioqueño con 60 tortas de banano para que su hijo las vendiera, a 5.000 pesos, en el Campeonato Nacional de atletismo en Medellín.

Pero este, sabiendo del descuadre, decidió partir una y compartirla no solo con ella sino también con sus demás amigos.

Ricardo Zapata Martínez no cabía de la dicha. Y eso que no cumplió años, pero sí un sueño que se trazó desde niño: terminar en el primer lugar del podio, en la categoría mayores, de un certamen colombiano.

“Ahora sé que sí puedo llegar más lejos”, expresó el velocista al triunfar en los 400 metros con vallas (51,58) y que no es su especialidad.

“Yo mismo estoy sorprendido, pues me defiendo más en 110 vallas. El sábado -con 14,08- estuve a una centésima de coger la medalla de bronce en esa modalidad, pero hoy (ayer) tuve desquite”, dijo Ricardo después de ser abrazado por su compañero Joshuan Berrío, quien se quedó con la plata. Tercero entró Fanor Escobar, del Valle (52,40).

Y saber que Ricardo, quien nació hace 22 años en Apartadó, estuvo alejado por completo del deporte durante dos años.

“Había muchas dificultades en mi hogar y tenía que dar una mano para sacar a la familia adelante, entonces me puse mejor a trabajar”, recuerda el hoy tecnólogo en Salud Ocupacional.

Dice que el amor por el atletismo fue la razón para volver, pese a tenerse que alejar de sus seres queridos.

No olvida que el 18 de febrero de 2015 se radicó en la capital paisa, donde comenzó la etapa para recuperar el tiempo perdido. Ayer empezó a recoger los frutos del esfuerzo.

“Las metas sí se pueden cumplir. Corrí contra gente muy buena. De hecho iba casi de último en la prueba, pero no me desesperé, me sentía fuerte y, por fortuna, tuve alientos hasta el final para vencer”, indicó Ricardo, mientras degustaba del exquisito manjar hecho por su madre.