En 2020, María José Uribe dejará el golf para ser mamá
Periodista de la Universidad del Quindío. Cuyabra hasta los huesos y mamá de un milagro llamado Mariana, amante de la salsa y apasionada por el deporte.
Cordial, tranquila y segura de los pasos que da en cada etapa de su vida personal y deportiva, María José Uribe Durán sigue con su preparación en Bucaramanga con miras a lo que será el cierre de año en el Lpga (la liga profesional del golf femenino) y los Juegos Bolivarianos.
La número uno del país tiene claro que luego de Tokio 2020 dejará el golf para afrontar otro de los grandes anhelos de su vida, ser mamá. “Estaré sobre los 30 años y desde que me casé, -hace 4 años- había decidido que el 2020 sería mi último año full en el tour Lpga”, dice, aunque aclara que, si para París-2024 Colombia no tiene representante fija en regresaría para que el país no pierda el cupo.
Así, en medio de un entrenamiento con su mentor de toda la vida, Pedro Rossi, hizo un pare para hablar de amor, maternidad y golf.
¿Cuánto tiempo cree que se tarde la llegada de otra colombiana al Lpga?
“Paola Moreno jugó unos años conmigo con tarjeta condicional, otros con tarjeta full. Este año estuvo muy cerca de conseguir la tarjeta para volver, quedó a solo cuatro puestos y es la que está más cerca, porque las que están terminando la universidad quieren ser profesionales”.
¿Porqué piensa eso?
“Son varias razones, es un proceso largo que arranca desde juveniles, es muy competitivo, y se requiere mucho apoyo económico y en el país no lo hay, ni de empresas privadas ni de entidades públicas, y por eso, aunque pueden existir personas con todas las condiciones deportivas para llegar si no cuentan con el respaldo económico es complicado. La ilusión es que ahora que es deporte olímpico se pueda tener más apoyo”.
En el país y la región no hay torneos para las damas...
“Las profesionales no tenemos ningún torneo ni en el país ni en la región, lo más cercano es lo que se hace en México y Estados Unidos. Debemos viajar a Europa a buscar una clasificación a la Lpga, lo que hace que sea más costoso el camino para llegar. Por eso en Latinoamérica no hay tantas mujeres golfistas profesionales”.
¿Es necesario entonces radicarse en Estados Unidos?
“Cada persona se ayuda con cosas diferentes, algunas cuentan con familiares en Estados Unidos y se hospedan con ellas, yo siempre he estado radicada en Colombia y viajo. Afortunadamente me he sostenido en el Lpga Tour, gano buen dinero y puedo hacerlo así. Los colombianos que están empezando arrancan con las uñas, ahorrando mucho para poderse sostener, se quedan en casas de familia o, por ejemplo, en el Symetra, preámbulo a la máxima categoría, y deben hacer recorridos en carro de 8 o 10 horas para estar en los torneos”.
Cuál es la mejor ruta, el Ladies o el Symetra?
“Tiene que ver mucho el tema de costos. Para nosotras las colombianas es más costoso el Ladies, porque son torneos en Europa, si uno toma una tarjeta full estaría más o menos en 6 torneos, la mayoría en Marruecos o Tailandia y el viaje desde Colombia es muy caro, entonces actualmente la ruta más indicada es el Symetra, por estar más cerca y tener muchos torneos que permite competencia todo el año”.
¿Porque prefiere vivir en Colombia y no radicarse en Estados Unidos?
“Nosotros tenemos un muy buen calendario y uno puede escoger donde jugar, los viajes no son tan largos porque Estados Unidos está relativamente cerca, me gustaría vivir en la zona Oeste de Estados Unidos, pero a veces es más fácil venir a Colombia que ir a esos estados, además uno aprende a viajar cómodo y a tener trucos para recuperarse mejor”.
¿Cuál es el torneo que ha soñado jugar y ganar?
“Ya he jugado todos los posibles, lo único sería un Máster de mujeres. Aunque cualquier torneo de la Lpga es una meta, el que siempre he querido ganar es el US Open, porque lo gané cuando era amateur. Ahora, con la posibilidad de disputar unos Olímpicos, se convierten en otro objetivo que quiero alcanzar, porque soy de un país que no tiene muchas medallas de oro. Cambiaría una olímpica por una del torneo regular”.
¿Que le dejó Río-2016?
“Fue mi primer ciclo olímpico y acostumbrarme fue diferente, nosotros viajamos solos, y escogemos donde quedarnos, pero cuando se hace con una delegación es diferente, se viaja con el grupo, se queda en una villa olímpica, fue una linda experiencia, aunque en Río tuve problemas con la comida, pues me intoxiqué, pero de todo eso se aprende. La idea es seguir buscando lo más alto del ranquin y poder ir a Tokio, conocer el campo antes de competir y tener una preparación ideal para tener unos buenos Olímpicos”.
¿Qué le falta mejorar?
“El putt es lo que más he trabajado, he tenido años buenos y otros muy regulares. Estoy trabajando fuertemente en los cambios de rutinas y, de hecho, este año empecé a hacerlo con un entrenador nuevo. El golf es así, de altas y bajas, hay que seguir trabajando, sé que estoy cerca del retiro, pero también de tener esos años de logros que quiero y puedo alcanzar”.
¿Ha pensado en retirarse?
“2020 es mi última temporada en la Lpga. Aunque el anuncio de París sede de los Olímpicos-2024, un lugar que me encanta y tiene un campo que me fascina, me puso a pensar. Lo más seguro es que me retire y si faltando dos años no hay clasificada por Colombia regresaría para los Juegos, porque no quiero que el país pierda ese cupo”.
¿Porqué dejará el golf?
“Creo que el 90% de las latinas sueñan con tener hijos, casarse, una familia. Siempre tuve claro que hasta los 30 años iba a jugar y luego me retiraba para tener hijos. El Lpga tiene unas condiciones muy buenas y es que te mantienen el estatus si llegas a quedar embarazada, por eso espero terminar con un buen ranquin por si decido regresar lo haría con buen estatus”.
¿Qué deportista la ha sorprendido?
“Gary Bell es uno de los grandes del golf mundial y en los Olímpicos compartimos con él, una persona increíble. Ir al gimnasio, sentarse en el bus y hablar con él fue una de las experiencias inolvidables. Tiger Woods siempre ha sido un ídolo pero, para mí, Lorena Ochoa es importante, porque es mujer, porque fue número uno del mundo y es latina, la admiro mucho”.
¿Sigue a los colombianos?
“Si, a la Selección y a los deportistas por fuera, trato de seguirlos por redes sociales que es más fácil. Sigo a Mariana, a los ciclistas. Uno, en el ciclo olímpico, conoce a los deportistas y empiezas a seguirlos, trato de estar muy pendiente de la actuación sobre todo de las mujeres, y me alegro con sus triunfos”.
¿Quién maneja sus redes?
“Inicialmente tenía alguien pero no me gustó, prefiero ser muy auténtica y que los mensajes sean míos, me mantengo pendiente y en los torneos hay muchos colombianos que van, me escriben y piden ayuda con tiquetes y otras cosas. Los mensajes los respondo directamente”.
¿Cómo maneja la fama?
“Se trata de compartir un poco con la gente. En mi ciudad paso desapercibida, toda la vida me han visto, entonces es algo normal, pero cuando voy a otras ciudades a jugar, la gente si me busca más, entonces hay que compartir, en especial con los niños”.