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Valió la pena sufrir en el ring: Juan M. Márquez

El púgil mexicano, otra leyenda de este deporte, estuvo en Medellín. Habló con

EL COLOMBIANO de su carrera y su vida.

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Comunicador Social-Periodista bilingüe (inglés y español). He trabajado en Radio Bolivariana, RCN y Telemundo. Hago parte de EL COLOMBIANO. Recibí premios Ovations de la NBC. Lideré el sitio web hispano de NBCOlympics.com para los Olímpicos de Beijing 2008, edité y establecí el contenido de video original para la programación en web de la Selección Mexicana en Medios Digitales de Telemundo. Responsable de la gestión editorial de la portada de yahootelemundo.com. Enviado especial al Mundial de Rusia 2018, la Copa América en Chile 2015, los partidos de clasificación al Mundial de la Selección Colombia, la Asamblea General de la ONU en 2009, y el rescate de los 33 mineros en Chile.

03 de noviembre de 2017

El mexicano Juan Manuel Márquez, ocho veces campeón mundial de boxeo, fue otra de las leyendas que visitó la ciudad de Medellín durante la Convención Anual de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Ahora, ya retirado, se dedica al comentario deportivo y lo hace con la misma calidad con la que lanzaba puños en sus combates.

Fue el protagonista de una de las rivalidades más importantes de la historia con el filipino Manny Pacquiao. Tres peleas que quedaron en la retina de los amantes a este deporte. Esta leyenda dialogó con EL COLOMBIANO.

¿Por qué dar golpes para ganarse la vida?

“El boxeo lo llevo en la sangre. Mi papá fue púgil y empecé a pelear desde los 6 años. Es un deporte en el que se empieza de abajo, para la gente con carencias económicas, aunque mis padres siempre pusieron comida en la mesa. Este deporte, esencialmente, fue por la herencia de mi padre”.

¿Además del boxeo, qué otros deportes le gustaban?

“Baloncesto, fútbol, fútbol americano, béisbol. Todas estas disciplinas me encantan”.

¿Cuál es el momento que más recuerda de su carrera deportiva?

“Cuando me robaron la tercera pelea con Manny Pacquiao. Me enfoqué, entrené muy fuerte, con un gran deseo de ganar y los jueces hicieron mal su trabajo, todo el mundo se dio cuenta. Lástima que sea un recuerdo triste. No se lo deseo a ningún pugilista”.

¿Y algún recuerdo feliz?

“Pese a lo que te conté, toda mi carrera es un recuerdo feliz, valió la pena lo que se sufrió y se entrenó. Además de ese nocaut a Manny Pacquiao, porque le estaba ganando al mejor peleador libra por libra del mundo, quien había arrasado a todos sus rivales y terminar de esa manera nuestra trilogía fue fenomenal”.

¿Por qué este deporte actual ha perdido terreno con las artes marciales mixtas?

“Porque a mucha gente le gusta ver sangre y más agresividad, más actividad sobre el cuadrilátero, pero el boxeo tiene grandes peleas también, ahí está la de Israel Vásquez con mi hermano Rafael Márquez, o la que yo tuve con Pacquiao. En el pugilismo hay más técnica que en las mixtas y la gente no ve eso. Por esa razón este deporte ha perdido terreno con ellos”.

¿Por qué antes este deporte era más agresivo que el de ahora?

“¿Cómo calificar a un boxeador que se la pasa corriendo en el cuadrilátero, a una gallina? El boxeo es la técnica de pegar sin que te peguen y hay muchos peleadores que lo hacen. Son circunstancias que deben analizar los jueces, ser neutrales y objetivos”.

¿Cómo quitarle el estigma al boxeo de que es un deporte violento?

“Eso lo define cada practicante, que decide entrenar, si les gusta o no, si es peligroso o no. Cada peleador podrá decir si es así o no. Eso es un tema que debe manejar la familia de cada contendor. Si los padres te dicen que es unan disciplina riesgosa y difícil, pues el deportista se va a desanimar. Es un tema de cómo cada quien asume el boxeo. Si alguien quiere ser golpeador, debe arriesgarse y probar”.

¿Cómo ve la fiebre que
generó en Medellín esta Convención?

“Excelente. Eso es un punto importante, atraer a la gente a que vea el boxeo, es una disciplina para el pueblo, de las personas humildes, de los que quieren crecer y salir adelante. En Colombia es muy importante alejar a la juventud de vicios, situaciones dañinas y meterlos al deporte. Que tal que surja otro campeón como Happy Lora o Pambelé. En este país puede haber mucho talento y, por qué no, en un futuro no muy lejano tener otro campeón mundial”.