Gabriel, el más joven de la dinastía Atehortúa-Spoor
Aunque también le gusta el fútbol y es fan de Cristiano Ronaldo, el atleta no cambia los caballos por nada del mundo.
Comunicadora Social-Periodista en formación de la UPB. Seguidora de patinaje y fútbol, entre muchos otros.
Gabriel Atehortúa se inició a los cuatro años en el mundo ecuestre, ahora tiene 11. Nació en Holanda, pero vive en Medellín desde hace ocho años. Sus inicios fueron en la escuela Equus y se enamoró del deporte desde que vio entrenar a su hermana mayor.
La dinastía de los Atehortúa-Spoor comenzó desde la madre, Candace Spoor, una holandesa dedicada al adiestramiento, pasó a la primogénita Chantal Atehortua Spoor y siguió en el pequeño Gabriel. “El padre es el sponsor del niño”, dice entre risas Candace.
Este chico risueño y fanático del Real Madrid va a las competencias muy tranquilo. “Lo primero que pienso es en la pista, no me pongo nervioso, no me da miedo”, relató el pequeño que asegura que, simplemente, se deja llevar.
El jinete inició su vida competitiva cuando se trasladó a practicar al club La María. Ahora, decidió dar un salto y entrenar independiente, con el acompañamiento del deportista Juan Clavijo. “Ahora las cosas serán un poco más complicadas porque viajaremos muy seguido a Bogotá para los entrenamientos, pero sabemos que él tiene todo para ser el mejor”, comentó la madre.
“Es un niño que siempre está dispuesto a aprender, siempre tiene ganas de entrenar, es un verraquito”. Así lo describió el jinete y entrenador Juan Clavijo. Su objetivo es seguir colgando sus trofeos en la pared de su habitación, en la que tiene más de 20, y ganar los nacionales en Bogotá, la próxima semana.