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Olimpismo compite en medio de un país convulsionado: Brasil

Escenarios, política, zika y Estado Islámico, cuatro puntos claves para Brasil a escasos 100 días de las justas.

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Comunicador social y periodista de la UPB. Disfruto de un libro de Saramago, un regate de Iniesta y un drive de Federer.

24 de abril de 2016

La llama olímpica ya empezó su recorrido y todas las miradas se centran en Río de Janeiro, ciudad que intensifica labores para albergar las justas que, por primera vez se disputarán en Suramérica.

Brasil vive un momento de tensión a causa del alboroto político por la posible destitución de su presidenta Dilma Rousseff, el problema de salud pública gracias al Zika, una amenaza verificada del Estado Islámico y atrasos visibles en la infraestructura. Todo esto genera preocupación al olimpismo. Aquí, algunos puntos para entender la situación a casi 100 días de la cita.

Velódromo, deuda en los escenarios
Barra de Tijuca es el principal albergue que tendrá la ciudad carioca porque cuenta con 15 escenarios y la Villa Olímpica, una urbanización de 30 edificios de 17 pisos y 3600 apartamentos que hospedarán a la mayoría de los 15.500 deportistas y entrenadores.

Los campos se encuentran casi terminados, pero la principal duda del Comité Olímpico Internacional (COI) se centra en el velódromo porque diferentes instituciones, como la Unión Ciciclista Internacional (UCI) a través de su presidente Brian Cookson, manifestaron que no se cumplen con los plazos y no se podrá hacer un certamen internacional de prueba, puesto que estará lista el 31 de mayo.

No obstante, para los brasileños el gran inconveniente es la construcción de la línea del metro, que une la Barra con el centro de la ciudad y es construida por la empresa Odebretch, investigada por casos de corrupción y soborno. La obra no estaría para agosto.

La organización presentó el Parque Deodoro en un estado completo, solo faltaban detalles de refacción y limpieza, como lo reseñó la agencia EFE.

En Copacabana ya se tiene listo el estadio de voleiplaya y en Maracaná ya cuenta con las instalaciones a pleno.


Crisis política no afectaría los juegos
Son tiempos de incertidumbre política en Brasil tras la votación de la Cámara Baja de diputados para iniciar un camino al juicio político de Dilma Roussef, acusada por maquillar cifras del déficit presupuestal que vive el país.

La gente se divide en el apoyo o la desaprobación a la mandataria que, de acuerdo con la BBC, tiene al país con una inflación muy elevada: 10%. Las congregaciones masivas y el ambiente dan cuenta de que Brasil no está enfocado en los Juegos Olímpicos.

En el entorno deportivo existe tensión por este tema, sobre todo porque podría afectar el desarrollo de las justas. Dawinsson Belém, politólogo y docente de la Universidad Federal de Minas Gerais, argumenta que este “es un evento alejado de cualquier eventualidad política y la organización va muy adelante.

Incluso, Felipe Zarama, Coordinador operativo del Laboratorio de Política y Estrategia de América Latina, cree que este evento servirá de enfriamiento para esta situación.

Zika, la gran amenaza a las justas
El mosquito del zika ha tomado las tierras brasileñas como su hogar predilecto. Cerca de 2 millones de casos, de acuerdo al Sistema Público de Salud de Brasil, se han reportado en aquel país.

EFE reseña que muchos transeúntes del puerto olímpico se quejan de los olores nauseabundos que hay en el sector. Esto podría traer más infecciones, enfermedades a los deportistas y permitir la congregación del mosquito. “El zika sigue siendo una amenaza, aunque ya está más o menos controlado”, cuenta Belém, haciendo referencia a las estrategias que ha utilizado la OMS para brindar garantías a los competidores.

¿El estado islámico acecha río?
En los últimos días apareció un video en el que el grupo Estado Islámico expresó que su próximo objetivo era Brasil, sobre todo la sede de los Olímpicos. Las autoridades detectaron la autenticidad de este video y pusieron protocolos de alerta ante esta situación.

Felipe Zarama explica que, aunque América Latina sea irrelevante para esta facción terrorista, el evento cumbre del deporte es el mejor escenario comunicacional que pueden tener. “Las autoridades deben estar desarrollando un plan y, seguramente, controlarán cualquier actividad antes y durante el evento”, puntualiza