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Los Hernández Recalde, dinastía del trampolín

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Editor del área Deportes con más de 30 años de experiencia en el cubrimiento de fútbol y todas las disciplinas olímpicas. Comunicador social-periodista egresado de la Universidad de Antioquia. Premios colectivos con EL COLOMBIANO Simón Bolívar (Deportes) y Rey de España (Conflicto urbano).

30 de octubre de 2016

La gimnasia en trampolín es una modalidad que hace parte del programa olímpico desde Sídney-2000 y tiene en Colombia a la familia Hernádez Recalde como el gran motor.

Tres años atrás Katish Recalde regresó de España con sus hijos Katish Hidari (24 años), Ángel (21) y Oriana (15) que ahora representan al país en torneos internacionales.

Los dos mayores, además de deportistas, son entrenadores de los seleccionados de Santander y Antioquia.

Katish, la mamá, nacida en Bucaramanga pero criada en Bogotá, donde hoy presta sus servicios, se fue a vivir a España cuando tenía 17 años. En Albacete vio nacer a sus herederos y se especializó en trampolinismo, al aprovechar su trayectoria y conocimiento en danza y actividades afines.

También se graduó en Contaduría, formación académica que la convirtió en una persona idónea para ejecutar proyectos como el que lidera con el apoyo de la Federación Colombiana de Gimnasia.

“Llevo 15 años de trabajo y esta forma de vida me encanta. Laborar donde entrenaban mis hijos fue algo único”, dice la mujer de 43 años al agregar que le gusta enseñar y, de paso, mantener ocupados a los muchachos en actividades productivas. Asegura que esta labor le brinda satisfacción personal y profesional.

En los últimos días se le ha visto en el coliseo Jorge Hugo Giraldo de Medellín. Con el respaldo de la Federación y Coldeportes viene a preparar a su hijo Ángel (figura de la Selección Colombia), quien se quedó sin entrenador. Una tarea que hace con gusto y en la que separa su condición de mamá. “Me siento cómodo con mi madre, porque me da estabilidad. Ella lo hace de una manera tan desinteresada que me llena de tranquilidad”, dice el segundo de sus hijos.

Katish cuenta que un día la menor, Oriana, adscrita a la Liga de Bogotá, le reclamó porque no recibía los mismos estímulos de los demás, que ella era más exigente. Después de explicarle, la pequeña entendió que los abrazos que no recibía en los entrenamientos le sobrarían en casa.

Por el momento, los cuatro integrantes de la familia Hernández Recalde siguen luchando por darle estatus al trampolinismo colombiano.