Los Martínez se ven en Tokio-2020
La actuación de José Manuel en Bolivia llenó de orgullo a su familia, que tiene otros dos gimnastas.
Editor del área Deportes con más de 30 años de experiencia en el cubrimiento de fútbol y todas las disciplinas olímpicas. Comunicador social-periodista egresado de la Universidad de Antioquia. Premios colectivos con EL COLOMBIANO Simón Bolívar (Deportes) y Rey de España (Conflicto urbano).
Las seis medallas (tres oros e igual número de platas) que José Manuel Martínez logró en el Suramericano juvenil de Cochabamba, Bolivia, tienen dichosa a Olga Lucía Moreno, una mamá paisa y luchadora que se enorgullece por los tres campeones que ha forjado en casa.
Andrés, el mayor (19 años), ya integró el seleccionado nacional de mayores; José Manuel (17) va con paso firme hacia la élite y Luis Mario (12) se alista para representar a Antioquia en los Juegos Supérate en Bogotá.
“Siento orgullo, satisfacción y una emoción grande por lo que está sucediendo con mis hijos”, dice la mujer que, al igual que sus herederos, asume estos resultados como homenajes para su esposo Julio Mario, asesinado hace siete años en el barrio San Javier de Medellín, desde donde muchas veces llevó de la mano a sus chicos al coliseo.
“Ellos siempre han tenido nuestro respaldo y se llenan de valor cada vez que compiten, aman el deporte y están enamorados de la gimnasia”, relata Olga Lucía que tras la muerte de su compañero, y en su afán de darles lo necesario, tuvo dos tiendas y un restaurante hasta que recibió la mano amiga del médico William Suárez.
Este bionergético y su esposa Derly Bibiana le ofrecieron empleo en el consultorio y farmacia de su propiedad, y los abrigaron de cariño. Hasta compadres se volvieron.
Regresó el campeón
Ayer, antes del mediodía, José Manuel retornó de Bolivia y por la tarde ya estaba en el coliseo Jorge Hugo Giraldo, donde lo iba a evaluar el médico, luego de sufrir un golpe en su última presentación.
A pesar del cansancio por le viaje, acudió al llamado con tranquilidad. Sabe que la atención oportuna le puede evitar lesiones graves, como la que padeció hace tres años en una rodilla (ligamentos y meniscos) y que lo marginó de los escenarios una temporada.
“Es un joven juicioso y dedicado al estudio. Hogareño, sociable y muy noble, como Andrés”, añade Olga Lucía que se tatuó en una mano el nombre de su hijo y los cinco aros, cuando este último asistió a los Juegos Olímpicos de la Juventud.
En conversaciones familiares se comprometió a que si los tres clasifican a Tokio-2020 también estampará en su piel los nombres de José Manuel y Luis Mario. Esa es una meta que ya empezaron a buscar, y se convertiría en un hecho histórico en la gimnasia. Los mayores ya dan pasos seguros con medallas para Colombia.