Revolución femenina hace gozar al país
Convencidas de sus capacidades, ellas dejaron atrás los miedos y ofrecen triunfos y satisfacciones para Colombia.
Editor del área Deportes con más de 30 años de experiencia en el cubrimiento de fútbol y todas las disciplinas olímpicas. Comunicador social-periodista egresado de la Universidad de Antioquia. Premios colectivos con EL COLOMBIANO Simón Bolívar (Deportes) y Rey de España (Conflicto urbano).
En la delegación colombiana que asistió a los Juegos Olímpicos de Londres-2012, las damas fueron mayoría: 55 por 38 hombres. Y de los 17 medallistas que tiene el país en la historia de ese certamen, ocho han sido mujeres, de las cuales dos alcanzaron los únicos oros (María Isabel Urrutia y Mariana Pajón).
Estos registros dan cuenta de los progresos de las féminas en el deporte nacional, luego de luchas para encontrar apoyo y reconocimiento. Además de ganar terreno en disciplinas en las que antes las miraban como “patitas feas”, ellas han incursionado en cargos y funciones que veían como utopías.
La mayoría de deportistas del alto rendimiento en el país se muestran satisfechas por el respaldo y las oportunidades que reciben en la actualidad, pero hay quienes señalan que aún falta escollos por superar en la búsqueda de la anhelada equidad de género.
Alejandra Usquiano, practicante de tiro con arco, campeona de la Copa Mundo de Francia-2013 y reina de los pasados Juegos Atléticos Nacionales, asegura que el crecimiento es evidente. “Ya somos muchas y muy talentosas”, dice esta estudiante de Fisioterapia en la Universidad María Cano, al señalar a sus paisanas Caterine Ibargüen y Mariana Pajón como dos dignas representantes en la actualidad.
“Respaldo para las mujeres siempre ha habido, así lo he sentido yo. Claro que se necesita más para seguir los procesos”, añade la deportista de gran proyección.
Visión de campeonas
La carismática Mariana Pajón, que por estos días se encuentra en Francia, manifiesta que la mujer ha ganado espacio y, también, “que la gente crea en ella como alguien fuerte, capaz de ganar títulos y de unir a todo un país a través del deporte”. Así lo hizo ella en los Olímpicos de Londres-2014 con su resonante victoria en el bicicrós.
La saltadora Caterine Ibargüen, plata en Londres y doble campeona de la Liga de Diamante, advierte que ese espacio se lo han ganando “paso a paso”, con demostración de talento y destreza. “Personalmente veo mucha igualdad de género en el campo deportivo, nunca me he sentido discriminada”.
La futbolista Catalina Usme, integrante de la Selección Colombia que se alista para el Mundial y los Olímpicos, dice que con “ganas, dedicación y resultados” han progresado en todos los ítems. “La tarea ahora es poner de nuestra parte y trabajar más fuerte para seguir avanzando en lo político, social, cultural y deportivo”.
Como doliente del balompié, Catalina invita a sus practicantes femeninas a interactuar más. Quiere ver entrenadoras y dirigentes, y “prepararse para esos cargos que tanto se necesitan”.
Más que deportistas
La automovilista y motociclista Manuela Vásquez confiesa que le encanta el progreso de la mujer. “Sobre todo que haya dejado el miedo, porque siento que el talento siempre lo ha tenido. Ya se le mide a cosas que antes no hacía y de ahí los logros a todo nivel, incluidos los deportes”.
Esta antioqueña, finalista del reality Desafío Marruecos, añade que las damas tienen potencial para ayudar al mundo a evolucionar. Y aplaude que en Colombia la empresa privada haya entendido la importancia de la mujer como líder de opinión.
“Lo que falta es confianza, si se la cree y cuenta con apoyo económico y familiar, será una gran profesional”. Pero ella va más allá y señala que además de ser deportista destacada, también puede ser, a la par, madre ejemplar. “Y como tenemos la posibilidad de ser multifacéticas, eso ayuda mucho”.
Las palabras de Manuela se comprueban al encontrar ahora mujeres valoradas y certificadas en actividades que en el pasado eran ejercidas solo por hombres. No es raro ver a mujeres fisioterapeutas en equipos profesionales de fútbol y ciclismo. También, dirigentes con mucha autoridad.
Un ejemplo es Carolina Ávalos, que ha tenido bajo su cuidado a pacientes de varias disciplinas tanto de la rama aficionada como profesional.
Esta fisioterapeuta dice que las oportunidades son iguales para las mujeres como entrenadoras, dirigentes y en ciencias de la salud aplicadas a la actividad física y el deporte.
“Las exdeportistas (ella fue patinadora) aportamos un alto valor, pues es evidente la pasión y la entrega que nos caracteriza en lo que hacemos”.
La lucha continúa
Liliana María Zapata, dirigente, entrenadora y exfutbolista, quien ha tenido que librar grandes batallas en un deporte machista por tradición, insiste en que el equilibrio de oportunidades entre hombres y mujeres debe aparecer en todas las esferas de la sociedad.
“Pedimos igualdad en consideraciones y reconocimiento, porque ya hemos demostrado grandes capacidades”, dice al referirse a la clasificación de los seleccionados nacionales a campeonatos mundiales y olímpicos.
La revolución femenina demuestra en el deporte una faceta clara y contundente de sus logros, y que celebra precisamente este domingo en el Día Internacional de la Mujer