Siguen los honores para Carlos Serrano
Periodista de la Universidad del Quindío. Cuyabra hasta los huesos y mamá de un milagro llamado Mariana, amante de la salsa y apasionada por el deporte.
El oro, la plata y el bronce, unido a los dos récords que batió en los 100 metros pecho en los pasados Juegos Paralímpicos de Río, son la carta de presentación del nadador colombiano Carlos Daniel Serrano, quien nuevamente fue nominado por el Comité Paralímpico Internacional como el mejor atleta del mundo para el mes de septiembre.
Tal y como le había pasado en abril de este año, cuando se quedó con el galardón, Serrano aparece entre los nominados junto al suizo Marcel Hug, deportista en silla de ruedas; el nadador de Bielorrusia, Ihar Boki; el belga Laurens Devos, de tenis de mesa; el australiano Dylan Alcott, de tenis en silla de ruedas y el levantador de pesas iraní, Siamand Rahman.
En la pasada votación, Serrano fue elegido por encima de la jinete sudafricana Philippa Johnson-Dwyer y la nadadora británica Ellie Simmonds.
“La verdad me sorprendió la nominación y me siento feliz porque es otra manera de reconocer nuestro sacrificio, trabajo y dedicación en lo que hacemos”, le dijo ayer Serrano, lleno de emoción, a EL COLOMBIANO.
Las personas que quieran respaldar a Serrano lo pueden hacer votando en la página www.paralympic.org/. Allí aparece un link con la foto y el nombre de cada opcionado.
Carlos Daniel, quien tras unos cortos días de descanso ya regresó a los entrenamientos, dijo que sin importar el resultado, se siente muy orgulloso por lo que la delegación nacional realizó en Río de Janeiro, dejando el nombre del país en lo más alto. Ahora el reto, como reitera, es seguir aumentando el nivel.
“Pude estar con mi familia, celebrar un poco lo que logramos, pero ya estoy dedicado a los entrenamientos, a estudiar y cumplir con todas las cosas pendientes que tengo por la participación en Paralímpicos. Además ya nos hemos puesto nuevas metas y por eso hay que seguir preparándonos fuerte”, sostuvo el nadador, que ayer viajó de Bucaramanga a Bogotá para cumplir compromisos con el Comité Paralímpico Colombiano.