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Tenis de mesa, un asunto de familia para Mariana

La hija de la internacional Girlesa Salazar se tiene confianza

con la raqueta y quiere poner a prueba su talento en el Festival.

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Comunicador social y periodista de la UPB. Disfruto de un libro de Saramago, un regate de Iniesta y un drive de Federer.

12 de enero de 2016

Cuando Girlesa Salazar y Jonathan Salazar llegan a la casa se encuentran con una niña crespa de ocho años que los recibe con dos raquetas.

Y no les sorprende que Mariana Ruiz Salazar les pida que entrenen tenis de mesa. “Ella siempre quiere jugar con las raquetas desde que se levanta hasta que se acuesta y no la culpamos: es un asunto de familia”, cuenta Jonathan.

Jonathan Salazar es tío de Mariana. Es uno de los principales exponentes del tenis de mesa colombiano con títulos nacionales en todas las categorías y ha participado en torneos internacionales como jugador número uno del país.

Girlesa, la hermana de Jonathan y madre de Mariana, es otra leyenda y ha sido campeona de 10 torneos nacionales, además de sus viajes al exterior representando a Colombia.

Ellos son los mentores de Mariana, quien ya empieza a escribir su historia y es una de las animadoras del sexto Babytenis de mesa. “Empezó a jugar con su tío desde los tres años, sentada en la mesa y respondía la pelota con la raqueta”, cuenta Girlesa.

Probó con ajedrez, patinaje y natación, pero se enamoró del tenis de mesa. “Mi mamá me insistía con que practicara deporte y, me gustan mucho los otros, pero sé que tengo más habilidad por este”, declara la niña, que a la vez ama las matemáticas.

La pequeña, que pasó por el club Esparta y hace parte de las Escuelas Populares del Inder, comenzó a mostrar su destreza jugando torneos y posicionándose como la segunda mejor raqueta paisa.

Girlesa es una convencida de que su hija la superará y la define como una deportista “rápida de piernas, reflejos y buen ataque con la derecha”.

Mariana, quien es feliz jugando con la Barbie, ama dibujar flores y mariposas en su tiempo libre, llegó al coliseo Rodrigo Pérez Castro a poner a prueba su talento, dispuesta a aprender y convencida de que “voy a ganar más juegos que mi mamá para algún día ir a los Juegos Olímpicos” .