Después del beso, el nocaut
El primer careo que tuvieron la campeona mundial, la colombo-noruega Cecilia Braekhus, y la aspirante sueca Mikaela Laurent, durante el pesaje oficial de la pelea por los títulos del peso welter, terminó con un inesperado beso en la boca que le plantó la retadora a la monarca. Doce horas después, como respuesta, Cecilia noqueó, en forma violenta, a su oponente.
El combate, de revancha, pues antes se habían enfrentado en 2010 con victoria también de la campeona, se disputó en el Centro de Convenciones Oslofjord en la ciudad de Stokke, Noruega, y finalizó por la vía rápida en el sexto asalto cuando Braekhus lanzó un certero gancho de izquierda que encontró mal parada a Laurent y la mandó al tapiz.
Con ello, la colombo-noruega conservó sus fajas de las 148 libras que reconocen las cuatro entidades que regentan este deporte (Organización, Federación, Consejo y Asociación Mundial de Boxeo) y mantuvo su invicto en 32 combates (9 KO).
Lo que empezó con un sorpresivo beso, que se volvió viral, acabó con un castigo a lo largo de los seis asaltos que duró el combate, y que confirmó a Cecilia como la mejor boxeadora libra por libra del momento.
La idea que tienen los manejadores de la pugilista con raíces colombianas y de padres noruegos, quienes la adoptaron cuando tenía dos años de edad, es empezar a abrir campo en el continente americano, inicialmente con una pelea en los primeros meses de 2018 en Estados Unidos.