Deportes

Sofía, a 83 metros de profundidad

La apneista volvió a demostrar sus insospechadas condiciones al realizar inmersión con bialetas, la más profunda del mundo.

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07 de noviembre de 2016

Ni el cielo, borrascoso y gris, ni menos la lluvia, que caía intermitente, detuvieron el ímpetu de Sofía Gómez Uribe para sumergirse en un cálido mar, transparente y de tono verde azulado, que le permitió alcanzar una distancia de 83 metros de profundidad con bialetas.

Esa tonalidad turquesa que, como dice Sofía, le brinda tranquilidad y paz interior pese a los esfuerzos que requiere al mantenerse en soledad y con el mínimo de luz, le ayudó para hacer tal inmersión que, según las cuentas, es la más profunda hecha en la modalidad.

“Hoy hice 83m con bialetas, la inmersión más profunda del mundo. Pero no es un récord mundial porque es Aida y no Cmas”, reportó la deportista oriunda de Pereira, de 24 años de edad, egresada de de Ingeniería Civil de la U. de M. y representante de Antioquia desde hace ya seis años en cuanto torneo celebre.

Esta vez fue en las cristalinas aguas de la Dominica, una pequeña isla ubicada en las Antillas menores del Caribe, entre el archipiélago francés de Guadalupe y la isla de Martinica, donde se realizó, durante este puente festivo, el denominado Blue Element Freediving. Los 83 metros peso constante los realizó en un tiempo de dos minutos y 52 segundos.

La explosión de júbilo siguió a la hazaña luego de terminada la inmersión. Al salir, la apneista, visiblemente feliz por el registro que acababa de imponer, retó a tres de sus compañeros en esta aventura a intentar superar tal marca. “Reto a Camilla Jaber -de México-, a Sophie Jacquin -de Francia- y a Iru Balic -de Venezuela- para ver cuán lejos pueden llegar con bialetas. Son buceadores fuertes y deben ser capaces de seguir empujando hacia las profundidades”, señaló Sofía, según reseña deepblue.com, la página oficial del evento que, entre otras cosas, fue organizado por ella y Jonathan “Johnny Deep” Sunnex.

“Estoy muy contenta con el resultado de mi inmersión, una vez en el agua sabía que podía superar los percances menores. Se siente tan bien saber que pude despejar mi mente y enfocarme en la ejecución de una inmersión limpia”, agregó la deportista que, desde pequeña, cuando tenía 10 años, practica natación, los últimos seis dedicada de lleno a la apnea, modalidad a la que llegó luego de pasar por aletas.

El Blue Element la consagró en una isla de encanto .