La afeitada ya no es solo cuchilla y jabón
Con una amplia oferta de productos en el mercado, la rasurada es hoy un proceso más fácil.
Comunicador social y periodista. Actualmente redactor de los temas de la industria automotriz nacional y global. Y también explorando temáticas de estilo de vida y turismo.
Para algunos es un ritual placentero en las mañanas. Para otros una de las formas modernas de la tortura y el suplicio. En la ducha, en el lavamanos, en una poceta o hasta con una simple ponchera llena de agua; son muchas las formas de afrontar el momento de la afeitada.
Lejos están los tiempos en los que se usaban cuchillas de hierro u obsidiana y lubricantes para la piel con base en aceites de animales.
Y aún persisten- pero cada vez hay menos- algunas barberías tradicionales. Hoy la afeitada es una labor más íntima y la variedad de productos permite que en cuestión de minutos el hombre esté listo con su barba pulida o el rostro totalmente rasurado.
Cuestión de bolsillo
Un recorrido rápido por la sección de cuidado personal en uno de los almacenes de cadena en la ciudad permite observar la variedad de opciones para que la afeitada sea lo más placentera posible.
Desde la tradicional y ya casi obsoleta máquina desechable de una sola hoja, hasta rasuradoras eléctricas de hoja giratoria tanto para una afeitada en seco como húmeda.
Y hay tantas máquinas como precios. Desde los 1.990 pesos es posible tener acceso a la afeitada. Pero si quiere algo con mayor componente de tecnología, y una promesa de tratar la piel con todo cuidado, puede llegar a desembolsar 51.600. Y si son las eléctricas, pueden ir de 79.900 a 179.500 pesos aproximadamente.
Cuando se trata de la espuma o el gel, los costos pueden ir desde los 4.990 hasta casi 21.000 pesos.
Viviana López, asesora de cuidado personal para caballeros de la firma Gillette, explica que en este tipo de productos se puede hablar desde las gamas bajas hasta los productos top.
Y esto se debe, anota, a las fórmulas que, por ejemplo en el caso de espumas y geles, se desarrollan. La letra menuda de sus ingredientes muestra en los productos de mayor costo elementos como manteca de cacao, karité y el más tradicional de aloe vera, que sirven para hidratar y evitar problemas como el escozor o el enrojecimiento de la piel.
Y después de la afeitada, expertos como el dermatólogo Carlos Lozano recomiendan el uso de cremas que no contengan alcohol. Y aquí también las posibilidades son amplias y en un rango entre 18.000 y 24.000 pesos.
Claro que si lo suyo es dejar que la afeitada la hagan profesionales, puede acudir a las barberías que aún subsisten. Desde 5.000 y hasta 20.000 pesos puede encontrar la atención de un profesional para su barba.