Motores

Una mañana de adrenalina

Prueba a los tres modelos más icónicos de Porsche en Colombia: Boxter S, Cayman y Macan Turbo.

Loading...

Comunicador social y periodista. Actualmente redactor de los temas de la industria automotriz nacional y global. Y también explorando temáticas de estilo de vida y turismo.

28 de febrero de 2015

Difícil decir no a una invitación de este tipo: probar algunas de los modelos que tiene Porsche en el mercado, y en vías locales, una oportunidad que no se da siempre.

Hay que ser claros, una cosa es manejar un carro de altas prestaciones deportivas en vías como la autobahn alemana, donde en muchos tramos el límite de velocidad es prácticamente hasta donde el conductor se sienta capaz; y otra muy diferente es llevar este carro por Las Palmas, con su límite de 80 kilómetros, sus curvas, sus bastones para reducir velocidad y sus escasos dos carriles.

La exigencia y la precisión de conducción se hacen mayores, pero también hay un gusto adicional al volante.

En total equilibrio

El primero en rodar fue el Boxter S. Un primer tramo suave para ascender desde la Avenida El Poblado, hacia la Vía Las Palmas. Una vez allí comenzó un ejercicio para llevar el carro a niveles de desarrollo máximos.

Su configuración de motor central le otorga un equilibrio de peso que hace que tomar los giros que plantea el trazado de esta doble calzada que va al oriente cercano no solo sea una experiencia de adrenalina. También esta construcción brinda seguridad por la estabilidad con la que cada curva se afianza.

Además una suspensión rígida, que aunque penaliza un poco el confort (pero no es esto lo que más se busca cuando de un deportivo se trata) ayuda a que las cuatro gomas que pisaban el pavimento en la mañana cálida de la prueba se afirmaran con total solidez para que el vehículo no perdiera su trayectoria más allá de algunos pequeños sobrevirajes que lo hacían más interesante.

315 caballos que trabajan de manera unida y briosa para que su caja PDK de doble embrague entregue de manera contundente y rápida cada nueva relación que se enganchaba.

Luego de una parada técnica y reabastecimiento de los tripulantes, ahora el turno para otro deportivo: el Cayman.

Cayman voraz

Unos caballos menos (275 con su caja PDK) pero no por eso menos trepidante en su rodar. Aquí con techo duro, el rumor del viento se apaciguaba, y permitía desde su habitáculo, pegado al piso como corresponde, se apreciara la fiabilidad de su dirección, precisa, solida sin ser pesada y apuntando justo a donde la muñeca del conductor la dirige para enlazar un giro tras otro, o acelerar a la vista de una porción recta en el camino.

Por su puesto también hay rigidez bajo su casco, pero con un trabajo de la suspensión que es un poco más confortable con quienes viajan adentro de este bólido.

Cabe anotar, tanto en este modelo, como en el Boxter, el desarrollo de los elementos internos de diseño y los actuadores, botones y palancas de operación de los diferentes sistemas y modos de configuración de la marcha, de los elementos de confort como el sonido. Fabricados en materiales nobles y con una ubicación totalmente ergonómica, al alcance preciso del conductor que no puede distraerse mucho cuando va al volante de alguna de estas máquinas.

También destacable, y apenas obvio en este tipo de vehículo, la sujeción que ofrecen las sillas a conductor y acompañante, aún en las situaciones de manejo extremas, uno y otro conservan su posición en el habitáculo sin mayor esfuerzo.

Una SUV deportiva

Y luego de dos experiencias en vehículos deportivos en toda su regla, era el turno de la SUV compacta de la casa de Sttutgart. El Macan Turbo 2.0 litros.

Con un centro de gravedad más alto, por las obvias razones de su configuración como vehículo utilitario deportivo, el comportamiento varía, claro, pero todavía hay suficientes notas deportivas en su andar.

La mayor altura no penaliza en exceso su comportamiento en las curvas, avanza sin tropiezos en estos tramos, y con un equilibrio y muy poco balanceo de la cabina.

Son siete marchas con su sistema PDK. Así, con el sistema que permite que el cambio superior quede enganchado de una vez, el vehículo no pierde dinamismo y las perdidas de vueltas de motor son muy bajas en cada nuevo escalón que asciende en su caja de velocidades y el empuje que ofrece incluso se evidencia en la sensación de sentir la espalda presionada con el espaldar de la silla.

Una mañana en la que además del sol, la adrenalina calentó el ambiente.