A Petro no le daría para renunciar y hacerle campaña a Cepeda, pero tampoco le “conviene” soltar el poder antes del 7 de agosto
Tras los resultados de la primera vuelta que dejaron a su candidato, Iván Cepeda, en el segundo puesto, el presidente Gustavo Petro anunció que se pondrá al frente de la campaña para el próximo 21 de junio. Pero su participación directa en política aviva el debate sobre una posible renuncia al cargo. Acá los detalles.
Estudié periodismo en la Universidad del Rosario en Bogotá, con mención en Relaciones Internaciones. Fui editora del medio universitario Plaza Capital e hice mis prácticas profesionales en la Unidad Investigativa del periódico El Tiempo. En el periodismo tengo gusto por temas investigativos, políticos, de denuncias y sobre coyuntura internacional. Apasionada por la lectura, los capuchinos y los atardeceres.
Desde semanas antes de que se llevaran a cabo las elecciones presidenciales en primera vuelta, el presidente Gustavo Petro dio declaraciones en las que muchos críticos evidenciaron una presunta muestra de participación en política. Sin embargo, tras los resultados desfavorables que dejaron a su candidato, Iván Cepeda, en segundo puesto, el presidente ya se puso en la línea directa para hacerle campaña. Es más, aseguró que “aquí vamos a ganar y yo mismo me pondré al frente”.
Es por esto que surgió la duda sobre la posibilidad de que el jefe de Estado tome la decisión de apartarse de su cargo. Sobre todo, porque si continúa siendo el líder político del país y decide hacerle campaña directa al candidato del Pacto Histórico, estaría, nuevamente, participando en política, pero ahora de una forma más frontal.
Su propuesta también deja muchas inquietudes sobre si, en últimas, sería algo que le convendría. Dejaría, a tan solo unos meses de terminar su mandato, “huérfano” su proyecto político desde la cabeza del Estado. Si bien en ese caso la vicepresidenta Francia Márquez asumiría las riendas de la Casa de Nariño, las promesas que el presidente ha hecho para el final de su gobierno quedarían sin su principal líder para garantizar su cumplimiento.
Ahora, el tiempo apremia y faltan pocas semanas para que se lleve a cabo la segunda vuelta. A partir de hoy, faltan 19 días para que los colombianos se congreguen nuevamente en las urnas.
Para que un mandatario en Colombia renuncie y dicha renuncia sea aprobada, debe cumplir ciertos lineamientos legales estipulados en la Constitución y seguir el procedimiento para que este acto sea aceptado por el Senado de la República. ¿Le dará tiempo?
¿Cómo sería el procedimiento?
Es derecho de cualquier funcionario público presentar su renuncia. Y el presidente, claro, también puede hacerlo mientras continúe en ejercicio de su mandato.
Así lo asegura el abogado independiente Douglas Lorduy Montañez, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad del Rosario. “Nadie está, en principio, obligado a desempeñar un cargo público y, por lo tanto, toda persona tiene derecho a renunciar al cargo que ocupa o a las funciones que desempeña. Entonces, sí, es un derecho”, dijo.
Justamente, en medio de este debate sobre una eventual renuncia presidencial, el abogado recordó que su materialización depende de un trámite específico ante el Congreso.
Según explicó, la Constitución establece expresamente que el Senado de la República tiene la facultad de aceptar o rechazar la renuncia del presidente o del vicepresidente.
“La Constitución prevé la posibilidad de que el presidente renuncie a su cargo”, señaló el jurista, al citar el artículo 173 de la Carta Política, que otorga al Senado la atribución de “admitir o no las renuncias que hagan de sus empleos el presidente de la República o el vicepresidente”.
Pero aclaró que la sola presentación de la renuncia no implica que el mandatario abandone automáticamente el cargo. Para ello, es necesario que el Senado la acepte formalmente.
Y esto se estipula en el artículo 194 de la Constitución, que enumera las causales de falta absoluta del presidente y establece que una de ellas es la “renuncia aceptada”.
“La mera renuncia no genera la falta absoluta del presidente, sino la renuncia aceptada”, enfatizó.
El procedimiento para tramitar esa decisión se encuentra regulado en la Ley 5 de 1992, que contiene el reglamento del Congreso de la República. Allí se desarrollan las normas constitucionales relacionadas con la eventual dimisión de un jefe de Estado.
De acuerdo con el experto, el artículo 321 de dicha ley establece que “el presidente podrá presentar renuncia a su cargo por medio de comunicación dirigida al presidente del Senado”.
Una vez radicada la solicitud, el Congreso debe activar un trámite con tiempos definidos. “En la circunstancia de que el presidente de la República presente la renuncia ante el presidente del Senado, el Senado será convocado a sesión plenaria dentro de los tres (3) días siguientes para decidir sobre la renuncia”, explicó.
¿Le dan los tiempos?
Por más que Petro quiera “renunciar” y aunque la Constitución colombiana lo permite, la decisión final recae en el Senado de la República, que deberá pronunciarse mediante una votación en plenaria para aceptar o rechazar la solicitud.
Y allí el tiempo sería la “piedra en el zapato” del jefe de Estado. En los cálculos, tendría que solicitar esta decisión lo más rápido posible. Tendría los días contados si quiere hacerlo antes de la segunda vuelta. Prácticamente, tendría que presentarla en los próximos días o incluso desde mañana.
Aun si lo hiciera, también enfrentaría el trámite en el Congreso. Aunque los senadores tendrían que ser informados y convocados dentro de los tres días siguientes, el proceso podría ralentizarse si se solicitan aplazamientos o se prolonga la discusión en la plenaria. Y a la final, pueden rechazar la solicitud.
Sobre esto, desde la Casa de Nariño le bajaron el tono a las especulaciones. El jefe de despacho presidencial, Raúl Moreno, a través de un mensaje en su cuenta de X, aseguró que el mandatario no contempla abandonar anticipadamente la Presidencia y descartó una eventual renuncia para involucrarse de lleno en la campaña electoral. “El presidente no va a renunciar”, afirmó.
Estas declaraciones del mandatario aterrizan justamente en medio de un ambiente ya lo suficientemente convulso entre dos candidatos de “extremos”. No obstante, solamente las urnas son las que hablarán este próximo domingo 21 de junio; el futuro del país está en manos de todos los colombianos.
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