EcoUrmet: de una legumbrería a empresa sostenible
Jorge Farfán y Lady Montoya fundaron EcoUrmet para ayudar a los productores campesinos de Urrao.
La antigua plaza de mercado en el parque de Urrao era un centro de sabores y comunidad. Jorge Farfán, hijo de vendedores, guarda un cariñoso recuerdo de esos días. Sin embargo, a inicios de siglo, la Alcaldía desplazó a los vendedores a un lugar más lejos para modernizar la infraestructura. Esto cortó la relación directa entre campesinos y consumidores, puesto que posicionó a los supermercados como intermediarios y provocó una caída en los precios de venta. Los padres de Jorge fueron afectados.
En 2016, Jorge, quien trabajaba en Prosperidad Social, logró gestionar el programa Familias en su Tierra para incentivar un mercado campesino en el parque, que buscaba revivir ese centro social y de dignidad económica. Allí conoció a Irene Sepúlveda, una vendedora de legumbres, que lo invitó a él y a su esposa, Lady Montoya, a conocer su inmensa huerta, en la que les explicó cómo cuidaba sus hortalizas y aromáticas, además de la elaboración sus productos orgánicos. Irene, al igual que otras tres mujeres, no veían retribución a sus esfuerzos y estaban cerca de abandonar sus proyectos.
Esta situación despertó un llamado de vida. En 2017, abrieron una legumbrería en un amplio local a una calle del parque. Empezaron con la venta de repollos y utilizaban utensilios prestados por vecinos curiosos que intentaban apoyarlos, pero la venta directa de hortalizas no funcionaba, por lo que decidieron transformarse, y abrieron un restaurante con el apoyo de un amigo cocinero. Aunque lograban algunas ventas en fechas especiales, generalmente vendían poco.
Sin embargo, en 2022 recibieron un premio que cambió su trayectoria. Se reinventaron y nombraron la tienda EcoUrmet (Eco + Urrao + Gourmet), ya que buscaban generar un eco en el territorio con su restaurante gourmet. Hoy cuentan con 18 empleados formalizados, mantienen una rotación de personal casi nula gracias al compromiso forjado desde momentos difíciles como la pandemia.
La empresa se ha apalancado en la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia para recibir formación. También han participado activamente en programas como la Fábrica de Productividad y Sostenibilidad. Allí aprendieron a aplicar la sostenibilidad en cada rincón de su operación, desde el uso de energía y la recolección de aguas lluvias, hasta el aprovechamiento de residuos para compostaje.
Su esencial social es el sello de la empresa. Respaldan al grupo de productores campesinos con la compra de sus insumos. También apoyan la asociación EcoVeggie. Además, juntos, inspiran el desarrollo a través de proyectos sociales como el Festival Gibusu, una feria de emprendedores, y el apoyo a deportistas rurales con el Penderisco Trail.