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Golosín, la empresa que hace postres con fríjoles liborinos

Un antojo en el campo llevó a la innovación culinaria. Carmen potencia la economía local con su producto.

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hace 17 minutos

En Liborina, Carmen De los Ríos demostró que en Antioquia los fríjoles no solo se sirven como plato principal. Con postres como arequipe, galletas, trufas, tofu y hasta mogollas, la empresaria descubrió que el fríjol liborino es la base perfecta para preparaciones dulces.

El desarrollo de estas recetas nació del deseo de aportar a la identidad gastronómica del municipio, pero también, por limitaciones geográficas y de la pandemia. “Una vez mis hijos querían algo dulce, pero por las restricciones no podíamos ir al pueblo. Había cultivo de fríjoles y a mí me dio por quitarles la cascarita; lo probé y, como vi que sabía muy neutro, hice el postre que hacía mi abuela con el árbol orejero”.

Su hijo reconoció de inmediato que sabía a arequipe y lo nombraron “arequíjol”, luego, junto a su hija, salió a venderlo puerta a puerta. En las primeras ventas, no decía que aquel arequipe era hecho a base de fríjol, pero cuando lo anunciaban obtenían reacciones tanto gratas como de personas que ni siquiera le daban la oportunidad.

En 2024, Carmen decidió participar en un concurso de fríjol liborino. Los postres tuvieron tanta acogida que Golosín ocupó el primer puesto y, desde entonces, todos en el pueblo tienen que ver con ella. Así, el grano ha tomado mayor protagonismo en la economía del municipio: “aún hay épocas del año en las que es difícil encontrarlo, pero se ha logrado que los campesinos se esfuercen más en cultivarlo”. También contrata a mujeres cabeza de hogar que le ayudan por días en la producción de los postres.

A pesar de que no es oriunda de Liborina, tiene todo que agradecerle al municipio, “aquí nacieron mis hijos, se han educado. Tengo mucho que darle a este pueblo”.

Carmen sigue en la búsqueda de nuevos productos que nutran su marca, “mi cocina es mi laboratorio, acá es de donde han salido todos los productos y de donde seguirán saliendo”.

En este camino, la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia también se ha convertido en un aliado para su fortalecimiento. Carmen ha participado en programas con capacitaciones y acompañamientos para aplicar nuevas herramientas a su empresa y visibilizar su trabajo. Para ella esto representa “un respaldo importante, un reconocimiento; una entidad que te invita a muchos eventos, foros, charlas y formaciones”.

Con Golosín, no solo ha creado una marca que fortalece el fríjol liborino y refleja el orgullo que siente por el territorio que la acogió, sino que en el proceso ha fortalecido su propia confianza con cada nuevo producto y persona que se deleita con sus preparaciones.