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La Callana de Eva ofrece el mejor trifásico de Sopetrán

Claudia continúa la tradición culinaria de su abuela en un restaurante llamado, en su honor, La Callana de Eva.

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hace 51 minutos

Cuando era niña, Claudia Arroyave veía a su abuela, Eva Valderrama, cocinar a diario. Observaba cómo utilizaba la callana, una plancha de cocina tradicional, para preparar las arepas. Su abuela pasaba más tiempo en la cocina que en cualquier otro lugar, y acompañarla fue la excusa perfecta para compartir con ella. Así descubrió que también era su lugar favorito, y cuando en sus estudios de Procedimientos Administrativos le pidieron estructurar un proceso de emprendimiento, supo que quería mantener vivo su recuerdo a través de un restaurante que llamó La Callana de Eva.

Estructuró el flujo de trabajo y diseñó la carta. Soñaba que fuera de cocina tradicional, pero no quería limitarse a lo antioqueño, por lo que investigó sobre platos de diferentes culturas y los propuso. El restaurante se quedó en el tintero, pero nunca lo perdió de vista. Siguió trabajando en gastronomía y recordó el proyecto en 2022, una tarde de domingo en Sopetrán, cuando salió con su familia a almorzar. Entre todos eran 16 personas con gustos diferentes y no encontraron un solo restaurante que se ajustara a sus paladares. Claudia quedó convencida de la importancia de su restaurante.

Así que se puso manos a la obra. “Solo tenía las ganas y la fuerza”. Encontró un local en el parque y pidió un crédito para iniciar operación. Nunca tuvo miedo, porque siempre imaginó su restaurante lleno y exitoso.

Hoy, con cuatro años de operación, La Callana de Eva ofrece más de 40 platos y una cultura de servicio que lo destaca. “Hay días difíciles, sí, pero es solo un día”.

En el futuro, quiere llevar su propuesta gastronómica a cualquier lugar a través del catering. Para ello, asiste a Proyéctate, un programa de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, que fortalece las capacidades de liderazgo de los empresarios, y allí estructuró la idea de llevar la elegancia que la caracteriza a eventos familiares y empresariales. “Donde usted quiera, allá vamos a estar”.

Hoy, junto a su equipo, se prepara para lograrlo. Cuando ella no puede ir a las capacitaciones, va alguien más. Así se han formado sobre comportamiento del consumidor, consolidación de marca y redes sociales. Lo que distingue su restaurante es una manera diferente de prestar el servicio de siempre. “Como cliente, voy adonde me gustó, donde me atendieron bien”.

En un día normal en el restaurante, Claudia observa desde la cocina lo que necesitan y, con la actitud de servicio que distinguía a su abuela, cuida que nadie se vaya con hambre. “Deme cinco, que ya le sirvo”.