Histórico

$7 billones suman fraudes en 197 empresas del país

Estudio de KPMG concluye que delitos financieros, malversación de activos, corrupción y cibercrímenes totalizan pérdidas por unos US$3.600 millones.

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06 de septiembre de 2013

Entre 2011 y 2013 los daños económicos para las empresas producidos por crímenes económicos pasaron de costarles 950 millones de dólares a 3.600 millones (unos 7 billones de pesos), una afectación cercana al uno por ciento del Producto Interno Bruto nacional.

Así lo concluye la segunda Encuesta de Fraude en Colombia que acaba de revelar KPMG, firma global de servicios de auditoría, tributarios y legales.

Se consultaron de manera anónima y aleatoria 197 empresas públicas y privadas con ingresos mayores a 50 millones de dólares que operan en el país. Les preguntó sobre la incidencia de delitos como fraudes financieros, cibercrimen, corrupción y malversación de activos.

El 65 por ciento de las encuestadas afirmó que en el último año, al menos habían padecido un fraude, esto es 4 por ciento menos que en 2011. Pero esa reducción no es aliciente cuando se ha cuadruplicado su costo y que haya un crecimiento en la tendencia de número de fraudes internos, del 68 al 70 por ciento.

"Suele cometerse el error de pensar que las principales amenazas de las empresas están en el entorno de las organizaciones, por lo que se suele poner mayor atención a los riesgos que se perciben fuera de las compañías, dejando de ver que el enemigo, la mayor parte del tiempo, está adentro", concluye el informe de KPMG.

Lo cierto es que el crimen contra las empresas comienza a fraguarse desde el momento en que el defraudador advierte que no hay una vigilancia efectiva.

Por eso sorprende que el 66 por ciento de los directivos de las empresas que respondieron la encuesta reconocen que no cuentan con administración de riesgos de fraude. Más grave aún, el 6 por ciento optó por la opción "no sabe".

Ahora, si bien el fraude financiero explica el 51 por ciento de pérdidas por ilícitos (1.836 millones de dólares), la malversación de activos continúa como el crimen económico más recurrente con un 46 por ciento, aunque el daño económico no es tan alto (432 millones).

"El estudio arroja que el 55 por ciento de los casos de malversación de activos son cometidos por empleados ubicados en dependencias operativas, con ilícitos que van desde desembolsos fraudulentos, robo de dinero, transacciones falsas y hurtos, entre muchas otras modalidades advertidas por las empresas", comentó a este diario Arturo del Castillo, director de Servicios Forenses de KPMG Colombia.

Pero él, como investigador principal del estudio, destaca el incremento del cibercrimen que duplicó su incidencia y ya está en el 13 por ciento, con perjuicios por 550 millones de dólares en el último año.

Según responden las empresas, un 23 por ciento de los delitos informáticos se origina en la deslealtad de los empleados. Más grave aún es que el 39 por ciento de cibercrímenes se detectaron accidentalmente, al tiempo que el 21 por ciento de empresas víctimas sufrió pérdida de información sensible y el 15 por ciento fue objeto de extorsión y chantaje, concluye la encuesta.

"Las compañías deben entender que el cibercrimen es un riesgo latente y evaluar su estado actual de prevención y detección", concluye el ejecutivo de KPMG.