A Katherin le cayó un ventilador en plena clase
Fuera de peligro, pero muy triste, se encuentra la niña Katherin Johanna Calderón Díaz, de once años, a quien estando en plena clase le cayó un ventilador de hélice en su cabeza.
Pese a la fuerza con que se precipitó y al peso del aparato, el impacto no produjo lesiones que comprometieran las partes vitales de la niña, pero sí le produjo graves cortaduras en su nariz, el labio superior y un hombro, que obligaron a someterla a varias cirugías plásticas.
El incidente ocurrió el pasado miércoles en la tarde, en el preciso instante en el que se terminaba una clase. Cuando el profesor dio orden de guardar cuadernos para salir a descanso, a eso de las 3:30, Katherin sintió un ruido fuerte, miro al cielorraso y vio que el ventilador se movía. Unos segundos después, el aparato se vino y golpeó su rostro.
"La niña se llevó las manos a la cara porque sintió dolor y se las quitó empapadas en sangre", relata la madre, Berta Díaz, a quien le dieron la noticia cuando iba en el metro a llevar una hoja de vida para trabajar en Envigado.
"Yo iba por la estación Industriales y me pasmé tanto que ni me bajé, vine a bajarme en El Poblado", relata la señora, que ayer esperaba en la habitación 682, del Hospital Pablo Tobón Uribe, a donde fue remitida, a que Katherin saliera de cirugía.
En el Politécnico Marco Fidel Suárez, de Bello, donde ocurrió el accidente, explicaron que la niña es alumna de sexto grado del colegio José Antonio Galán, al que el Politécnico le arrendó unas aulas que estaban libres por la vigencia de este año.
"Cada colegio le debe exigir un seguro o una EPS a sus alumnos y en este caso esa exigencia debió hacerla el José Antonio Galán. Pero nosotros tenemos un seguro a terceros y vamos a ver si las pólizas pueden cubrir este caso, todo depende del análisis jurídico que se haga con la aseguradora", explicó Gloria Pereira, comunicadora del Politécnico.
Añadió que el accidente tomó por sorpresa a su institución, pues allí hay un grupo de Gestión Humana que tiene entre sus funciones el mantenimiento y reparación de los ventiladores, y éste no había presentado fallas, "el mantenimiento es continuo y por eso se nos hace extraño. Lo que sí le digo es que vamos a estar acompañando a esta familia en todo momento y a ayudarles en lo que más podamos", dijo la funcionaria.
Según el parte médico, la niña está fuera de peligro, pero de todas maneras requerirá importantes intervenciones en su rostro. Según doña Berta, Katherin, que es huérfana de padre, siente mucha depresión por las huellas que el accidente le dejará en su cara.