A ordenar la casa
El panorama económico mundial es muy singular y difícil de predecir. Sin lugar a dudas los países ricos serán o son los más afectados por esta anómala situación. Los países en vías de desarrollo que no estén blindados sufrirán las consecuencias. Colombia lo está en forma parcial.
Desde mediados del año pasado nos avisaron los gurús de la economía a nivel internacional y del país, que deberíamos pagar las deudas y no tomar préstamos. En cortas palabras ordenar la casa. El Banco de la República sin lugar a dudas debe tener un manejo de sus cuentas y una contabilidad impecable, pues debe ser ejemplo para todos los colombianos de su buen manejo; pero nos preguntamos por qué no aplicó oportunamente las recomendaciones conocidas.
Tenemos dificultades de cobro en dos Bancos de más de 22 millones de dólares y podemos estar convencidos que será muy difícil su recuperación, existen otros 55 millones de dólares que por ahora aparentemente son recuperables con AIG, firma en serias dificultades y en duda por parte del Estado americano y muchas firmas financieras, son fortunas, mal contados unos 77 millones de dólares o más que se podrían haber invertido en el país, por ejemplo.
Qué bueno edificar unas 14.000 casitas de interés social o también haber abonado este valor, más otro tanto de los 23 mil millones de dólares en la reserva. Sería lo más aconsejable y lógico amortizar deudas y estar más livianos para afrontar con inteligencia lo que puede venir a corto y mediano plazo.
Debemos insistir, a pasos agigantados: la salvación económica colombiana es incrementar bárbaramente la demanda interna.
Entre otros, el Gobierno tiene los mecanismos y los viene aplicando, pero con una lentitud inimaginable.
Todos los ministros, los gobernadores y los alcaldes son responsables directos y tienen la obligación y el deber de agilizar y orientar las obras en los departamentos y municipios que generarán empleo en gran escala, que tanto necesitamos.