Histórico

¿ACASO HAY PARTIDOS POLÍTICOS EN COLOMBIA?

05 de octubre de 2014

La historia política de Colombia ha estado regida por los dos partidos tradicionales. El Liberal fue fundado en 1848 inspirado en las ideas del general Francisco de Paula Santander, con principios liberales centrados en las libertades de las personas y la defensa de sus derechos; a través del tiempo se ha orientado hacia la social democracia con ideas neoliberales pero manteniendo su posición política de centro. Un año después, en 1849 fue fundado el Partido Conservador por Mariano Ospina Rodríguez, basado en principios conservadores y en la doctrina social de la iglesia católica, enfocado hacia un conservatismo social y ha evolucionado hacia un humanismo cristiano y la economía social de mercado, con posiciones de derecha.

Los fundamentos de ambos partidos permanecen vigentes. Sin embargo, la lucha de poderes internos de sus dirigentes y el afán de ocupar puestos burocráticos, han desvirtuado sus principios, esto ha permitido la creación de un gran número de movimientos disidentes que se han declarado independientes.

Muy pocos de ellos permanecen fieles a sus ideales, otros tantos son manejados como empresas electorales sin principios políticos claros; los que han desaparecido ha sido porque los disidentes han retornado a las huestes de sus sedes tradicionales, o porque sus fundadores han fallecido y con ellos su ideología política; también existen algunos movimientos que han surgido como una reacción al clientelismo político, la corrupción y el manejo burocrático de los partidos tradicionales.

Actualmente las mayorías en el Congreso que apoyan al Presidente Juan Manuel Santos no tienen una clara definición política porque no parecen ser ni liberales ni conservadores, sino gobiernistas, han sucumbido al clientelismo, porque su relación ha sido más un medio para acceder a los cargos y beneficios del Gobierno.

El futuro político del país no está claro, porque los dos partidos tradicionales se han apartado de los principios que los inspiraron y ahora no se sabe bajo qué fundamentos se gobiernan, parecen a veces ser uno solo como una amalgama de tendencias y matices pero sin identidad clara.

Se está debatiendo una reforma política que pretende establecer un equilibrio de poderes, ojalá se aproveche la oportunidad para enderezar el rumbo político del país y se debatan otros temas, porque dependemos del buen juicio de los congresistas de bien, para que por fin tengamos una posición frente a asuntos como la reelección de altos dignatarios del Estado, se acabe con la hegemonía de las altas cortes que hoy la anteponen sobre la verdadera justicia; se reforme la forma de elegir el Congreso porque con la circunscripción nacional y el voto preferente se perdió el regionalismo y la mayoría de departamentos perdieron su representación.

Será necesario también que la ley permita una mejor acción de la oposición con un estatuto para fortalecer la democracia, que se elimine toda posibilidad de lograr curules mediante la compra de votos que aprovechan los oportunistas y establezca los umbrales adecuados para filtrar los partidos de índole personal, que no cumplen con las expectativas de la comunidad; todas estas necesidades son urgentes para fortalecer la institucionalidad del Estado y blindarlo frente a movimientos foráneos que desde el vecindario quieren influir en los actos del Gobierno