¿Adónde irán con maletadas de dinero?
"Nada por encima del ser humano", reza una de las pancartas de los jóvenes manifestantes en la puerta del Sol en Madrid.
Crece en Europa una indignación ante la situación de crisis social, producida por las grandes corporaciones económicas que solo están interesadas en amontonarse todo el dinero del mundo, escurriendo al resto, sin importarles las consecuencias.
Los pensadores europeos están preocupados por la pobreza que están empezando a sentir después de la Segunda Guerra Mundial. "Somos víctimas de potencias financieras y económicas que actúan con un único objetivo: ganar cada vez más dinero", asegura Stéphane Hessel, uno de los redactores de la Declaración de los Derechos Humanos de 1948.
Hessel publicó recientemente "Indignaos", un pequeño texto que está conmocionando a Europa. Él mismo, asegura que son los sectores más débiles los que pagan las facturas del enriquecimiento amoral y la impunidad de los responsables de esta crisis.
El intelectual suizo Jean Ziegler dice que se debe cambiar el actual orden mortífero y absurdo del mundo que ha producido más de mil millones de hambrientos en la tierra. Asegura que el orden del mundo, tal y como está hoy, es criminal por ser totalmente contrario a las exigencias del hombre.
Pero las corporaciones financiaras, incluidas las locales, están como aves rapaces, delirantes, amontonando lo que no alcanzarán a gastarse en esta vida, llevando con indiferencia a cientos de miles a la ruina. Y cuando el territorio sea inviable social y económicamente, porque la idiotez moral de aquellos lo condujo a la debacle, tomarán sus maletadas de dinero para refugiarse en quién sabe dónde, pues ya habrán dejado escuálida a esta pobre tierra.
Quien ostenta mejores condiciones económicas tiene mayor responsabilidad social: esto es humanismo contemporáneo.