¡Ahora sí, a gobernar!
Esta agenda creo que es exitosa. Alguien podría decir que es normal que durante la primera legislatura de un Gobierno, el Congreso le marche muy juiciosamente. Eso es verdad. Si se revisa, casi todos los gobiernos en su primera legislatura disfrutan de un buen apoyo parlamentario y más o menos les pasa su agenda. Esto es parte de lo que llaman la 'luna de miel'.
¿Pero qué pasó en la legislatura que acaba de terminar? ¿Por qué es exitosa en comparación con las anteriores? Porque en esta se aprobaron proyectos que por su naturaleza y su contenido eran especialmente difíciles y creo que podrían haber encontrado problemas en cualquier momento. Con esto quiero decir que la sola 'luna miel' no garantizaba la aprobación de estos proyectos, porque son propuestas que tocan intereses concretos muy fuertes. Como por ejemplo: la Ley de Tierras que en un Congreso que tiene una gran representación del sector terrateniente esto habría sido un problema. Las regalías porque tocaba el interés de ciertas regiones y el estatuto anticorrupción porque sin duda va a endurecer la normatividad de la práctica de la política en Colombia.
(...) Es un poco injusto juzgar el trabajo de los congresistas por la cantidad de proyectos de ley que ellos mismos presentan. Creo que la labor fundamental del Congreso es que el Gobierno haga los proyectos y el Congreso los examine y como legislador que es les dé la aprobación o los rechace. No creo que la labor del Congreso, necesariamente, sea la de tener iniciativas legislativas. Así funcionan los sistemas parlamentarios de Europa. Allá el Ejecutivo presenta proyectos que el legislativo estudia.
No le quiero desconocer al Gobierno que se haya aprobado su agenda legislativa. Es un mérito enorme y sobretodo el trabajo que ha hecho el Ministro del Interior, Germán Vargas. Ahora viene la parte más difícil que es comenzar a ejecutar. Ahora se deben remangar la camisa y empezar a hacer. Ya el Congreso cumplió con su labor y el Ministerio también, ahora deben poner todo el aparato de la rama ejecutiva y hacer que estas cosas se vuelvan realidad y funcionen. ¡Ahora sí, a gobernar!.
Pienso que además hay que hacerle un reconocimiento al presidente del Senado, Armando Benedetti. Cualquiera que haya mirado de cerca el trabajo del Congreso tiene que reconocer que Benedetti le puso orden a algunos aspectos.
El Congreso va a tener un reto muy grande y es convencer a los colombianos de que están equivocados cuando tienen esa imagen tan terrible del Congreso. Hay aspectos que han contribuido a que esa opinión negativa de los colombianos se consolide y me refiero en particular al trabajo de la Comisión de Acusaciones, que de mal va para peor. Pensaría que si esta primera legislatura fue ante todo el escenario legislativo y la vista de los analistas estaba concentrada en el Congreso, considero que a partir de ahora la vista de todos debe estar en el Palacio de Nariño. Ahora sí vamos a ver qué tan eficaz resulta el Gobierno en la ejecución, ahora viene la tarea de poner las cosas en marcha.