ALCALDES 2016: INNOVADORES O "CUSUMBOSOLOS"
Hablar de innovación en la política supera cosas tan insólitas como el niño de 4 años que es alcalde de un pueblo en Minnesota o el perro que entre 1981 y 1994 fue alcalde de un pueblo en California. De cara a las elecciones regionales del próximo año, quiero reflexionar sobre las innovaciones que al juicio de los más de 20 lectores que me escribieron y el mío personal, debería hacer el próximo alcalde de la ciudad. Según datos oficiales obtenidos de la Encuesta de Calidad de Vida del 2013, más del 60 % de la población de la ciudad vive en estratos 1, 2 y 3. Por lo cual urgimos de innovaciones sociales que realmente den respuesta a las necesidades básicas de la población, y no un simple goce estético que hace recordar la vajilla de los 100 millones de pesos. Espero que esas pesadillas nunca más vuelvan a tener espacio en la política local. El más grande reto en materia de innovación para un gobierno, es la escalabilidad de sus iniciativas, que se traduce en la capacidad de beneficiar a mucha más población y eso solo se logra a través de alianzas con el sector privado y social. Afirmación que supera cualquier napoleónica fiebre de funcionarios delirantes, obsesionados con el prestigio y salir del anonimato, buscando beneficiar a miles con la acción única del gobierno. Medellín cuenta con 5 de las 15 empresas más grandes del país, durante la semana que termina, he visto con absoluta claridad la voluntad de empresas privadas y organizaciones sociales de trabajar con el sector público en la construcción de bien común. Casos exitosos como el que vimos la semana pasada en materia de educación, de lo que ha hecho Fundación Nutresa, llama la atención de los potenciales acuerdos que se podrían desarrollar en temas tan álgidos para la ciudad como la movilidad y la seguridad. Es propio de los adolescentes incomprendidos actuar "cusumbosolos". Una sociedad solo se puede pensar en el largo plazo cuando hay una articulación de todos los sectores que la componen. Pero para ello es imprescindible tener una fuerte ética y los pies muy bien parados en el presente. En referencia a las alianzas, lectores como Doña Ilda afirman que: "El que llegue a orientar esta ciudad debe hacer alianzas solo... solo con la ética, la solidaridad, la oportunidad, la competencia, la confiabilidad y la comunicación con las personas de la ciudad".