Histórico

Alerta por líos en los fondos ganaderos

10 de febrero de 2014

A los escándalos alrededor de los fondos ganaderos no les ha faltado ningún capítulo: corrupción, lavado de activos y hasta apropiación indebida de tierras; presunto delito por el cual el lunes fue capturado el gerente del Fondo Ganadero de Córdoba, Carlos Sotomayor, tres abogados y un notario.

Tal ha sido la situación en los últimos años que hoy la operación de estas sociedades comerciales dedicadas al fomento de la actividad ganadera, es incierta.

Sin embargo, esta no es la primera vez que se enciende la alarma. El Ministerio de Agricultura reveló el año pasado, luego de una auditoría, que los recursos aportados por los ganaderos al Fondo Nacional del Ganado (FNG) tenían un manejo indebido.

Lo propio hizo la Superintendencia de Sociedades en un informe sobre la situación financiera de los fondos ganaderos. En él se indica que de los nueve fondos ganaderos activos (los otros siete entraron en proceso de liquidación), cinco tuvieron una variación negativa en sus ingresos operacionales al cierre de 2011: Atlántico (-20,2 por ciento), Meta (-9,6 por ciento), Magdalena (-5,5 por ciento), Santander (-3,09 por ciento) y Córdoba (-1,6 por ciento).

Por su parte, la Contraloría General de la República, desde su delegación para el sector agropecuario, presentará la próxima semana una publicación titulada "La parafiscalidad en el sector agropecuario", en la que recoge un análisis sobre los informes de auditoría que año a año la entidad está obligada a aplicar sobre los fondos de fomento.

"El más debatido y crítico de todos es el FNG, aunque en general en todos los sectores la situación es compleja porque no existe una democratización de los servicios de cada gremio; los resultados son desastrosos", explicó Luis Alberto Higuera, contralor delegado para el sector agropecuario.

Específicamente sobre este subsector, Higuera dijo existe una necesidad urgente de reformar la manera en que se administra pues aunque son muchos los aportantes por cada kilo de carne o litro de leche, la retribución en servicios, tanto en calidad como en cantidad, es mínima.

"Los resultados son desastrosos y los hace más preocupantes el hecho de que son organizaciones que manejan recursos casi billonarios", aseguró.