“Ampliar el impuesto al patrimonio es regresivo”
A pesar de las justificaciones que da Santos para su nueva reforma tributaria ya le llueven críticas desde distintas orillas de pensamiento económico.
Sin aún conocerse el proyecto de reforma tributaria que presentará el Gobierno al Congreso para conseguir tapar el hueco de 12,5 billones en el presupuesto General de la Nación, los solos anuncios parciales del ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas han desatado una tormenta de críticas.
Entre otras, el Gobierno propone no solo prorrogar el impuesto al patrimonio por cuatro años, sino crecer la tarifa máxima de 1,5 por ciento a 2,25 y bajar su base de 1.000 millones de pesos a 750 millones. Así se triplica la base de contribuyentes del gravamen hasta los cerca de 145 mil, entre personas naturales y jurídicas que aportarían unos 8,8 billones de pesos anuales (ver recuadro).
"El impuesto al patrimonio, que solo pagarán unos pocos, beneficiará a millones de niños para tener mejor educación (...) Yo lo pago sin ningún problema y espero que los demás también", justificó ayer el presidente Santos desde Popayán.
En contraste, expertos de distintas orillas advierten que es un desestímulo a la inversión, resta competitividad y señala la urgencia de que el Gobierno se apriete el cinturón en su gasto fiscal (ver Opiniones).
Sergio Clavijo Vergara, presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) se mostró de acuerdo con mantener el impuesto al patrimonio con sus tasas actuales, como aporte a la paz que aún no llega.-
Pero considera que "es un error garrafal incrementarlo porque se marchitará la inversión" y recalcó que el Gobierno debe acotar el gasto fiscal y frenar la corrupción.
Por su parte, Mario Valencia, de la Red de Justicia Tributaria (RJT) señala que estos ajustes demuestran los yerros de la última reforma tributaria y que ampliar el gravamen es "regresivo" y golpea los planes de pequeños y medianos productores que están comprando equipos y herramientas.
"Ese impuesto solo favorece a los comercializadores e importadores que tienen bajos patrimonios, mientras otros que se esfuerzan por aumentar su capacidad productiva", señaló Valencia.
Por su parte, el consultor tributario Julio César Leal considera que bajar la base del impuesto al patrimonio afecta a la clase media y debilita el consumo interno, teniendo en cuenta la creciente valorización de las viviendas en las ciudades y de las tierras rurales, por lo que la base de contribuyentes será mayor.
"Y si también se piensa tocar las tarifas del IVA se afectará a los más pobres. Lo más justo es que si se va a aplicar más impuesto al patrimonio también haya un compromiso claro de que se recortará el gasto público, pues el hueco fiscal no es culpa del contribuyente, sino de quienes administran el erario y de un gobierno que debe gastar menos y ahorrar más", concluyó Leal.