Histórico

Amy Adams quiere comportarse como una diva

09 de junio de 2013

La intérprete admite llevar un estilo de vida demasiado sosegado en comparación con los estereotipos que rigen en la industria del cine, por lo que reconoce que le gustaría protagonizar algún que otro escándalo público.

A la actriz le gustaría ser la típica artista que provoca escándalos en los sets de rodaje y que se destaca por comportarse con arrogancia ante sus subordinados, una actitud que se abstiene de desplegar porque entiende que no está en su naturaleza y porque sabe que no tardaría en arrepentirse de sus malos modos.

La intérprete admite que si se mostrara irrespetuosa con alguno de sus compañeros, pronto acudiría a disculparse ante cada uno de ellos al sentirse profundamente avergonzada.

"Me encantaría ser una diva, pero sé que luego iría dejando notas a mis compañeros pidiéndoles perdón por mi lamentable comportamiento, ya que esa no es mi forma de ser. Yo soy educada, siempre digo por favor y gracias y creo en los buenos modales", confesó la artista a la edición británica de la revista ELLE.

La intérprete de conducta intachable reconoce también que durante su infancia en Castle Rock (Estados Unidos) era una niña excesivamente tímida que carecía de popularidad en el colegio, una situación de soledad que afectó sobremanera a su autoestima y reafirmó su inseguro carácter.

"Odiaba el instituto. Era la típica chica solitaria que se leía un libro mientras comía. Solía estar siempre de mal humor y me costaba mucho relacionarme con los demás. Para cumplir mi sueño de ser actriz, tuve que desprenderme de todas esas inseguridades, y reconozco que fue una labor titánica que me exigió mucho esfuerzo", se sinceró la popular estrella de cine.

"Tuve que dejar a un lado mis miedos para poder ponerme delante del público, y eso no es nada fácil cuando no has sido una persona especialmente sociable", apuntó.

Parece que la timidez inherente a la personalidad de Amy ha sido heredada ahora por su hija Aviana, a quien tuvo hace dos años con su prometido --el también actor Darren Le Gallo-- y quien no disfruta en absoluto con el exceso de atención.

"Es divertido ver cómo se pregunta: '¿Por qué todo el mundo me sonríe?' Yo siempre le respondo que es porque hace felices a los demás, pero ella siempre me contesta: '¿Puedes decirles que paren?'", bromeó la estadounidense.