Animaciones egipcias para reflexionar sobre el conflicto
Al otro lado del mundo, Mohamed Ghazala conoció la migración forzada por causa de los problemas culturales, religiosos e idiomáticos de su natal Egipto. Llegó a Colombia y encontró otra realidad, la del desplazamiento por causa del conflicto armado.
Mohamed es fundador y director de la Asociación Internacional de Films Animados de África y el Mundo Árabe (ASIFA). Llegó a Medellín hace un mes y tuvo la oportunidad de conocer a jóvenes de la ciudad con problemas a causa del conflicto.
De esta experiencia surgió el tema para presentar en la edición número 30 del Laboratorio Socio Artístico organizado por el Programa Desearte Paz del Colombo Americano. Esta es una iniciativa que busca, por medio del arte, sensibilizar a la comunidad frente a temas de conflicto, desaparición y desplazamiento forzado.
Aunque para Ghazala, "el arte no es la gran solución política ante los problemas de violación de derechos humanos que vive Colombia", cree que plasmar la realidad con la animación es una manera de generar espacios de reflexión para la sociedad.
Juan Alberto Gaviria, coordinador del programa, afirma que con la llegada de Mohamed, la colaboración de la Alcaldía de Medellín y la Unesco se ha podido desarrollar un trabajo cultural importante entre "jóvenes con capacidades técnicas y otros que se enfrentan a problemas de violencia intraurbana".
Este año el Laboratorio trabaja de la mano de dos instituciones que desarrollan iniciativas culturales para convertir los factores de violencia que se viven en Medellín en temas que eduquen desde el arte.
Dentro de esa dinámica también está la Fundación Pasolini, que forma jóvenes en el manejo y creación en nuevos medios y la Corporación Manapaz, que interviene en las comunas con mayor índice de vulnerabilidad en la juventud.
Así, historias como la de un hombre desplazado de la ciudad que llega al campo huyendo del conflicto, son las que jóvenes víctimas del despojo y estudiantes de la Universidad de Antioquia se ingeniaron para crear espacios de reflexión.
"La idea es que visibilicen, reflexionen y produzcan por medio de metáforas", indica Mohamed, quién no conocía la situación interna colombiana y busca contrastar su realidad con las experiencias de Manapaz, Pasolini y el programa Desearte Paz.
Desde 2005, Desearte Paz, convoca artistas para sensibilizar a la comunidad sobre los tipos de violencia que se viven en la ciudad, abriendo caminos, desde el arte, hacia la construcción de una cultura de paz.