Histórico

ANTIOQUIA SE ACREDITA CON LAS UNIVERSIDADES

Loading...
14 de abril de 2013

Protesto por la mentira que se propaga contra Antioquia al desacreditarla como región inculta y mercantilista y ajena a los valores de la educación y la cultura y, además, violenta y cainita, como la figuran algunas series de televisión.

Los episodios y personajes tenebrosos, los momentos adversos no ejemplifican la total realidad antropológica y social de esta región. Y el aislamiento geográfico patrocinado por el centralismo no equivale a insularidad y marginalidad mental, ni a repulsa ante las corrientes culturales y económicas más avanzadas de la sociedad global.

No haría una lista más de excelencias y ventajas del ser antioqueño, el de ayer, el de hoy, el que se gana el futuro, aunque no me importa si algún malqueriente me tache de regionalista exagerado. Subrayo que en Antioquia se ha formado una cultura auténtica, en especial gracias a las dos fuentes primordiales, la universidad y el periodismo.

¡Cómo no sacar pecho cuando comprobamos que nuestras dos grandes universidades, la de Antioquia y la Bolivariana, la pública y la privada, una y otra vez clasifican en ránquines serios entre las diez mejores del país por investigación e innovación y por calidad académica… Son dos instituciones esenciales en la formación de esa cultura de tradición y avance progresista.

Muy a propósito de la Pontificia Bolivariana, por más de 40 años en ella he visto crecer la hierba y el árbol fructífero de la fe y la razón. En tres cuartos de siglo siempre se ha sostenido en la vanguardia de la educación superior, consecuente con los propósitos de transformación social y humana. Cada rector ha marcado su estilo y ha cumplido su misión de representar el Espíritu Bolivariano, desde Monseñor Sierra hasta el presente.

En estos días culmina su tercer período de rectoría admirable Monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez. En nueve años ha liderado en la UPB un proceso de modernización integral de magnitud inmensa. El antiguo protocolo universitario señala el título de Rector Magnífico. Monseñor Rodríguez ha sido, así mismo, un Magnífico Rector, por múltiples obras de excelencia, su visión sapiente de la complejidad de la educación superior, su audacia prudente, su criterio de equidad y su talento y bonhomía.

Sucederá a Monseñor el Padre Julio Jairo Ceballos Sepúlveda, sacerdote y académico de altos merecimientos, quien de seguro continuará la obra maravillosa de la que ha sido coartífice a lo largo de tantos años.

La Bolivariana y el Alma Mater acreditan la aportación eficiente de las universidades a la creación de una cultura regional con valores. Son ejemplos patentes, con muchos otros, que desmienten y desbaratan el estereotipo falaz que siguen transmitiendo sobre una Antioquia maliciosa, calculadora y utilitarista, a la medida de cerebros pigmeos reducidos por pequeñas ambiciones y prejuicios.