Histórico

Argentinos temen mayor vigilancia desde el Estado

La renovación de la cúpula militar argentina disparó críticas al Gobierno por violaciones a los derechos humanos y a la Constitución misma.

28 de junio de 2013

Muchas suspicacias y no menos críticas despertó la decisión del Gobierno de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner de reemplazar la cúpula militar en su totalidad, la que, según analistas evidencia su tendencia de radicalizar su posición.

A su lucha abierta contra la Corte Suprema y al escándalo por el presunto maquillaje de cifras de inflación y desempleo, el kirchnerismo, que celebra una década en el poder, sumó esta semana a su haber señalamientos por violaciones a los derechos humanos y a la Constitución, tras la renovación de la cúpula militar.

La remoción simultánea de los jefes del Ejército, la Marina, la Fuerza Aérea y el Estado Mayor Conjunto no ocurría desde hace diez años, cuando el esposo de la actual mandataria, el fallecido presidente Néstor Kirchner llegó al poder.

Pero encendió las alarmas el hecho de que uno de los nuevos altos rangos, el comandante del Ejército, general César Milani, se encuentra bajo investigación por presuntas violaciones a los derechos humanos durante la represión a la guerrilla en el Gobierno de Isabel Perón, entre 1973 y 1976.

Además, el partido opositor Unión Cívica Radical, anunció que con dicho nombramiento, el Gobierno "ha resuelto profundizar la lógica amigo-enemigo durante lo que resta de su gestión".

Y es que Milani, según el director de la Asociación Cascos Azules en Argentina, el coronel Carlos Pissolito, es además el jefe de Inteligencia de ese país.

"Eso muestra una tendencia mundial que es la del espionaje interno. El Gobierno nos espía, escucha nuestras comunicaciones, lee nuestros emails. Es un avasallamiento de las libertades individuales y un bastardeo de la función de las Fuerzas Armadas, que están para defender a la nación de agresores externos y no para espiar a los suyos", dijo el militar a El Colombiano.

Pissolito afirmó que estos nombramientos no sorprendieron a nadie, y que Milani llegó al cargo por influencia de Nilda Garré, quien ocupó la cartera de Seguridad hasta el pasado 3 de este mes. "La doctora Garré ha perdido el favor presidencial y cayó en desgracia política, pero logró influir antes en esta designación", señaló.

El mismo fundador de WikiLeaks, Julian Assange, señaló ayer la tendencia al espionaje interno del Ejecutivo de ese país, al afirmar que "Argentina tiene el régimen de vigilancia más agresivo" de los países latinoamericanos.

Assange citó como ejemplos, en entrevista con Infobae, el uso de los sistemas biométricos que utilizan en los pasaportes, el control de documentos y el número de compañías que brindan servicios de vigilancia para el Gobierno.

Un Gobierno que, según declaró el investigador del Centro de Investigaciones Políticas, el argentino Vicente Palermo, "puede afectar al Gobierno si éste no logra demostrar que César Milani no merece esos cuestionamientos, pues la política de derechos humanos, especialmente en lo que se refiere al pasado dictatorial, es un pilar para este Gobierno", aseguró a este diario.