Armas eran alquiladas o vendidas a grupos ilegales
El vicefiscal Jorge Perdomo presentó una presunta red de tráfico de armas en la que hay cuatro militares activos. Un oficial, en exclusiva, detalla el "carrusel".
La falta de control e inventario a los almacenes donde se guardan las armas decomisadas, incautadas o incluso fabricadas para el Ejército por Indumil, habría permitido la salida y venta del armamento a la banda criminal "los Urabeños" y a otros grupos paramilitares, como el Erpac, desde el 2012.
Así lo precisó un alto oficial de las Fuerzas Armadas, a este diario, al afirmar que cada mes debe "pasarse revista" a estos sitios, pero poco se cumple. "Esas armas salen fácilmente. Salen por partes o por confianza de mando en los encargados de esos sitios llamados "revista" en los batallones".
La mayoría del armamento que, al parecer, fue vendido a grupos armados ilegales por la presunta red de tráfico de armas, liderada según la Fiscalía por el coronel Róbinson González del Río, habría salido desarmado de 10 batallones ubicados en diferentes regiones del país.
Por este supuesto tráfico de armas fueron capturados ayer cuatro militares activos, identificados como los suboficiales Gerardo Márquez Guerrero, Alexánder Sánchez Puerta, Carlos Fernando Borda Garzón, y Juan Pablo Laguna Medina; tres integrantes de la reserva activa que fueron identificados como Junior Julián García Ríos, Víctor Hugo Vélez Granada y José Silva Rincón; cuatro civiles: William Gil Monsalve, Omar Iván Lugo, Henry Trujillo Ramíre z y Rodolfo Rodríguez Méndez, y el expolicía Néstor Wilson Pinto.
Además la Fiscalía emitió orden de captura al coronel González del Río a quien le imputarán, junto a los otros capturados, los delitos de concierto para delinquir, tráfico de armas y peculado.
Unas armas son alquiladas
Según el alto oficial, para no levantar sospechas y no descuadrar el inventario, las armas que llegaron a los grupos delincuenciales fueron al parecer, en muchas ocasiones, alquiladas desde unidades militares donde hacían negocio.
"Estas llegaban hasta las cabeceras de las ciudades y allí las mueven de diferentes formas, porque los almacenistas no las transportan", explicó el alto oficial.
El vicefiscal Jorge Pérdomo, confirmó ayer la existencia de la red de tráfico de armas y precisó que el operativo se desarrolló en siete ciudades de manera simultánea con apoyo del CTI de la Fiscalía, el Ejército y su aviación.
"Fue un trabajo de dos años de seguimiento y se pudo establecer quiénes conformaban una organización que traficaba con armas para las diferentes bandas criminales, liderada por el coronel Róbinson González del Río ", aseveró el vicefiscal Pérdomo.
No es la primera vez
El consultor nacional en Seguridad y Defensa, John Marulanda, explicó que esta no es la primera vez que se da el tráfico de armas en el Ejército.
"Hay responsabilidad en los mandos de las unidades de las cuales se sustrae el armamento. Son culpables por omisión. Cada compañía pasa revista del armamento mensualmente y verifica con números de las actas, proveedores y munición", aseveró Marulanda.
El tráfico de armas para "los Urabeños" y otros grupos delincuenciales es el tercer escándalo en el que se ve inmerso el Ejército nacional en menos de un mes. Según analistas, es una estrategia para dejar mal parada esta institución debido a la cercanía de la reelección.