Atanasio de frac para vibrar con el verde
NACIONAL Y TOLIMA disputan desde hoy un cupo para la final de la Liga Postobón-I en el remodelado estadio Atanasio Girardot. El fútbol pone la fiesta hoy en Medellín.
Para la semifinal entre Nacional y Tolima, dos de los mejores equipos de la Liga Postobón-I, la ciudad de Medellín se pone el traje de gala. Y la celebra en el mejor sitio, el remodelado estadio Atanasio Girardot, digno de cualquier evento mundial, luego de una inyección económica de 18.500 millones de pesos.
Para el conjunto verde de Antioquia, luego de sortear escollos y dificultades, de peregrinar y tener que exiliarse en otras plazas debido a sanciones y obras en el estadio de cara al Mundial sub20, significa el regreso a su casa, al predio donde este semestre no ha perdido con ningún rival de afuera de Antioquia, pues sólo cayó 2-3 con Envigado en la primera fecha.
La última vez que jugó en su fortín, el 16 de abril de este año, Nacional derrotó al Cali por 2-1. Y regresa victorioso luego de ganarle la serie a la misma escuadra azucarera en los cuartos de final.
Un ingrediente adicional que genera optimismo es que el Tolima, contendor de esta tarde (3:00 p.m.) no supera a las verdolagas en el Atanasio desde el 5 de diciembre de 2006, el cuadrangular final del Torneo Finalización de 2006.
Si bien el antecedente más cercano fue la goleada 5-0 de los pijaos en Ibagué, en la fase clasificatoria reciente, el cuerpo técnico y los integrantes del plantel nacionalista coinciden en que ese fue un accidente que ya echaron al olvido y que el duelo de hoy es mano a mano. "Los dos empezamos en cero los 180 minutos", apuntó el mediocampista Víctor Ibarbo.
Su compañero Jairo Palomino, autor del gol que los revivió en la fase anterior, advirtió que el de hoy es un partido especial, independiente del rival: "tenemos que vivirlo, sentirlo y, obviamente, ganarlo".
Las estadísticas muestran a dos equipos parejos, con una diferencia de dos puntos en la reclasicación (Tolima 38, nacional 36). Los verdes, con un arquero como Gastón Pezzuti en alto nivel y con el goleador Carlos Rentería. Y los pijaos con un colectivo con mucho trabajo acumulado y exnacionalistas como Cristian Marrugo y Elkin Murillo que son referentes. Una gala para ir de frac.