Histórico

Balas perdidas, el drama sigue

LA MUERTE DE un menor de nueve años ayer en Bogotá extiende el drama. Comunidad debe denunciar a los culpables.

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28 de diciembre de 2011

La muerte del niño Antonio Zárate, de 9 años de edad, por una bala perdida en Bogotá se suma a los once casos que por este delito se han presentado en el 2011 solamente en Bogotá.

La Procuraduría y la Alcaldía de Bogotá reprocharon los hechos e invitaron a la ciudadanía a que denuncie el uso inadecuado de armas de fuego.

Los expertos en balística y abogados penalistas recuerdan que las muertes con balas perdidas son consideradas homicidios, pero que generalmente es muy difícil dar con el autor del delito.

De igual forma, explican que los efectos de los disparos al aire muchas veces no son considerados por aquellos que los hacen, sin tener en cuenta que la velocidad de un proyectil depende del ángulo de inclinación del arma. También recuerdan que las balas perdidas que causan efectos más graves en las personas, son aquellas que no han empezado a caer y apenas van en su trayectoria, mientras que las que están cayendo causan menos daño porque pierden velocidad.

Los hechos
El menor Zárate fue víctima de una bala perdida el pasado 24 de diciembre, cuando salió a la calle a mostrarles los regalos recibidos a sus amiguitos del barrio. Mientras cruzaba la calle se desplomó al piso y no reaccionó. Sus familiares lo trasladaron a urgencias del hospital de La Misericordia y allá les dijeron que el niño presentaba un impacto por arma de fuego en el cráneo.

De acuerdo con lo que explicaron los médicos, las heridas causadas por el proyectil sugerían un daño irreversible en esa parte del cerebro.

El general Luis Eduardo Martínez, comandante de Policía de Bogotá, indicó que el distrito ofreció una recompensa, por información que conduzca a la captura de las personas responsables de haber accionado el arma que mató al pequeño.

La alcaldesa encargada de Bogotá, Clara López Obregón, informó que en el 2011 se registraron 11 personas lesionadas por las denominadas "balas perdidas" y en todos los casos las víctimas fueron menores de edad.

López hizo un llamado a la ciudadanía para que tomen conciencia y estos actos no cobren más vidas. Instó a las personas para que contribuyan con las autoridades así se pueda dar con el responsable de este hecho.

Procuraduría pide sanción
De igual forma, y antes de que se conociera que el pequeño de nueve años murió, este organismo de control requirió al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar adoptar las medidas necesarias tanto para restablecer los derechos del niño y proceder a sancionar a los responsables de hecho.

La Procuraduría General recordó (ver contexto) que este año fue sancionada la Ley 1453 de 2011, conocida como Ley de Seguridad Ciudadana, con la cual se estableció, entre otras cosas, que "toda persona que obtenga el permiso para el porte de armas, deberá contratar una póliza de responsabilidad civil, para amparar los daños y perjuicios a terceras personas derivada del uso de la misma".