"Brochazo" de cariño para los "otros"
AUNQUE NO CON la pompa ni la inversión de los principales, los restantes escenarios de Juegos Suramericanos recibieron sus retoques.
Mientras el vecino tumba su casa y hace una nueva, el de al lado se tiene que conformar con revocar, pintar el frente, renovar los baños y si le alcanza, darle un toque diferente a las habitaciones.
Algo así, se puede decir, les pasó a escenarios como el velódromo, los diamantes de sóftbol y béisbol, el coliseo de tenis de mesa, en la unidad deportiva; y a estadios como Ditaires y Rionegro, la pista de bicicrós, el parque Juanes y la unidad María L. Calle.
Estos últimos fueron sometidos a reformas, algunas de fondo y otros con solo retoques pero, en general, quedaron en buenas condiciones para servir como epicentro de los respectivos deportes. Incluso, algunos directivos, como Javier Ríos, de la Liga de Ciclismo de Antioquia, consideran que el velódromo quedó en óptimas condiciones y que lo único que le faltó fue el techo. "El escenario, con las reformas que se le hicieron, reúne los requisitos para realizar unos Juegos como los Suramericanos. Acá los deportistas tendrán todas las comodidades".
En el caso del béisbol, que fue la primera disciplina en salir del evento, porque no se cumplió con el número de países exigido (5), se le brindó una "manito" así el problema principal, la iluminación, aún no tenga solución. El mismo problema vive sóftbol.
"En el caso del diamante de béisbol es insuficiente, porque hay unos reflejos y sombras que en nada beneficia a los deportistas", dijo William Buelvas, presidente de la Liga.
Con todo y arreglos, no dejan de ser como un parche en medio de tanto lujo.