Buena Vista no se reinventa
La agrupación cubana es el fiel reflejo de la perseverancia y la lucha por el son cubano. La magia de la música caribe estará mañana, a las 8:00 p.m., en el Teatro Metropolitano.
Un club social en La Habana, Cuba, en el que sus miembros bailaban al ritmo del son cubano fue el que inspiró a Juan de Marcos González a grabar un disco en el que las raíces del ritmo, pero las reales, esas que "pueden bailarse pero no agotan", según Jesús Aguaje Ramos , se percibían en cada nota.
Pero solo fue hasta 1998, un año después de fundada la agrupación, cuando el productor Ry Cooder se topó con Ibrahim Ferrer, Compay Segundoy Eliades Ochoa, que interpretaban con pasión ese género que los cubanos llevan en la sangre. Quince años después, Buena Vista Social Club es la agrupación consentida del son cubano original, que sin fusiones, recuerda ese rinconcito en La Habana. Ellos se presentarán mañana en el Teatro Metropolitano.
El director de la orquesta, Jesús Aguaje Ramos , habló desde Cuba con EL COLOMBIANO sobre la originalidad y el éxito que han tenido.
¿Por qué considera que existiendo tantos géneros, ustedes siguen vigentes?
"La orquesta transmite paz, tranquilidad. La gente baila pero no se desgasta, oye una letra bien bonita que se convierte en un himno al amor, a la mujer, a una rosa. Hay mucha violencia en el mundo y nosotros le damos lo contrario a las personas. Ese es el secreto".
¿Después de que el club social fuera cerrado, han tratado de revivirlo?
"Eso ahora es una casa de vivienda. Hemos tratado de negociar y lo seguiremos haciendo porque queremos tenerlo de nuevo. Sería muy bonito".
1968 fue la época más desastrosa para la música popular cubana, muchos dicen que a los momentos de crisis hay que verlos como una oportunidad y no como una falencia, sabiendo esto, ¿qué les dejó entonces ese año?
"Nosotros luchamos mucho para poner todo en orden y para ganarnos un espacio que estaba desapareciendo. Gracias a esa crisis logramos recuperar el lugar que había perdido la música cubana, aprendimos a no resignarnos".
Ustedes son el reemplazo de músicos como Efraín Ferrery Rubén González ... ¿Se consideran herederos del son cubano?
"No herederos, pero sí somos los que más hemos estudiado, los más fieles y los que hemos defendido todo a como de lugar".
En Cuba, el son es mezclado con ritmos como el rap, ¿cree que el género puede desaparecer con las fusiones o es una manera que busca la sociedad para reinventarse?
"No necesariamente. Cada cual hace una fusión dependiendo de su historia. Mientras haya gente que defienda el son cubano, seguirá existiendo, por eso es que le transmitimos el sentimiento a las nuevas generaciones".
¿Y Buena Vista Social Club se reinventa?
"No, no nos hemos reinventado. Juan del Marco y toda su gente empezaron a hacer son cubano. Lo que pasa es que él sembró las raíces, nosotros le echamos agua y ya creció el fruto".
¿Qué es lo que más le ha impactado en todo estos años de carrera?
"Que después de luchar tanto y de llevar en alto lo que hacemos hemos llegado a lugares que nunca imaginé. Por ejemplo, fuimos a Groelandia y a Israel, por allá no se conocía la música cubana y menos a sus intérpretes. Habían escuchado el mambo por películas, pero en el concierto todo el mundo cantaba las canciones sin ni siquiera saber español".