Bus nocturno genera controversia
TRANSPORTADORES PIDEN QUE se revise el decreto sobre el servicio nocturno de buses, porque están trabajando a pérdida, mientras que la Alcaldía sostiene que han tenido un negocio a perpetuidad y por lo tanto tienen una deuda social con la ciudad.
Alas dos de la mañana de un día de comienzos de semana, la planilla en las manos del despachador de la empresa Aranjuez Santa Cruz, en el paradero de la ruta Intermedia, en Bolívar con Perú, centro de Medellín, daba a conocer las operaciones de los tres buses que estaban trabajando después de la media noche: "cero pasajeros".
Esta cifra, si así se le puede llamar, tiene desesperados a los buseros, preocupados a los propietarios de los vehículos, dudando a los dirigentes del gremio sobre la conveniencia de insistir en un servicio de buses las 24 horas y enojado al alcalde de Medellín, Alonso Salazar, por el que calificó "incumplimiento de algunas empresas".
Ómar Osorno, conductor del bus estacionado en el lugar, se quejó por la falta de pasajeros. "Vea las planillas, no hemos movilizado a nadie y ya llevo tres viajes desde las 12 de la noche. Salimos cada media hora y estamos trabajando tres buses. Cada viaje se gasta en Acpm entre 10 mil y 15 mil pesos. Creo que hay rutas como ésta que no tienen clientela en la madrugada y debe pensarse en corredores que cubran sectores, no rutas que, como la de nosotros, movilizan a estudiantes y empleados que a esta hora están durmiendo".
Para corroborar las quejas de los buseros y sentir en carne propia la forma como se está prestando el servicio, el alcalde Salazar decidió el jueves, pasadas las 11:00 de la noche, viajar en bus.
Para ello esperó frente a su oficina, en La Alpujarra, el que fuera para el parque de Aranjuez. Se paró en el estacionamiento, pero como transcurrieron más de 40 minutos y no llegó el carro para dicho barrio, abordó uno de Transportes Medellín, que se estacionó en el sitio a petición de un guarda.
Este vehículo, entre los pocos pasajeros, llevaba a la dueña de una chaza en el estadio, Luz Alba Ríos, quien iba feliz, porque se estaba ahorrando el taxi.
En la avenida Oriental el Alcalde se bajó del bus y declaró su inconformismo por la forma como algunas empresas no estaban sacando los carros aduciendo problemas de seguridad y otras estaban trabajando, pero con muchas demoras, como lo comprobó.
"Ellos han tenido el negocio a perpetuidad sin contraprestaciones y ya no va a ser así. Estas son pequeñas exigencias que acordamos con ellos que se haría en un decreto municipal y veo que hay empresas que están cumpliendo, pero hay un porcentaje significativo que, tal vez, no lo están haciendo".
Este recorrido, dijo, era para ver cómo funcionan y me lleva a concluir que está a medias. Entonces tenemos que tomar medidas, porque no pueden pensar que el gran negocio que tienen en el día pueden abandonarlo en la noche y después se quejan de los informales.