Cali no encontró la equidad
El partido de este domingo estaba catalogado de alto riesgo para el Cali, porque La Equidad en el Pascual siempre se la ha puesto bastante difícil al onceno azucarero.
Y estaba también bautizado el encuentro ante los aseguradores como prioritario para el elenco vallecaucano, porque la derrota del jueves en Pereira le había descuadrado las cuentas al técnico José ‘Cheché’ Hernández.
Las previsiones salieron más alarmantes de lo previsto. Se la puso tan difícil La Equidad al Cali, que lo dejó sin puntos, provocó dos expulsiones en el local y lo dejó con números en rojo porque ya son dos derrotas en línea que comienzan a inquietar a los aficionados.
El partido tuvo de todo: cinco goles, otro no validado por el árbitro, cuatro expulsados, un primer tiempo de muchas fricciones, una segunda etapa con dos equipos más sueltos y un drama en las gradas, después mucha emoción y al final un dolor inmenso por la derrota en casa (2-3).
A los 3 minutos de juego llegó el primer gran desacierto del árbitro Adrián Vélez. El central, con la complicidad del asistente Manuel Hernández, no validó un gol legítimo de Stalin Motta, quien remató desde unos 22 metros, el balón dio en el horizontal, pegó adentro y luego salió, y eso no lo vieron los encargados de impartir justicia.
Cerrándose el primer tiempo se fue expulsado Roberto Polo por codazo sobre Pablo Escobar. Y arrancando el periodo complementario, quien vio la roja fue Pablo Batalla por falta sobre Jerson Córdoba.
Tres minutos después hubo otra expulsión en el Cali: Pablo Escobar. Y casi enseguida vino el gol de Stalin Motta para el 1-0.
Parecía que al local se le venía la noche. Pero a punta de fuerza, de coraje y de mucha personalidad llegó al empate a los 60 minutos por medio de Sergio Herrera.
La cosa pintaba bien para el Cali porque a los 78 el expulsado fue Víctor Giraldo, de La Equidad. En la cancha quedaban nueve contra nueve y muchos espacios para aprovechar.
Los últimos diez minutos del partido fueron infernales. El Cali parecía ganarlo con un golazo de Jámell Ramos, pero no supo aguantar la diferencia y mucho menos bajarle el ritmo al partido.
Eso lo aprovechó la visita que a los 85 y 87 con Wilson Carpintero definió el encuentro. Como era un partido tan extraño por todo lo sucedido, Sergio Herrera tuvo en el último minuto lo que hubiera sido un valioso empate, pero su remate fue desviado al tiro de esquina.
La derrota deja hondas preocupaciones en el Cali y más ahora que a la vuelta de la esquina está el siempre reñido clásico vallecaucano.