Camilo Zúñiga le pidió salud y bendiciones al Niño Dios
Feliz porque este año fue figura de la Selección de Colombia, pletórico por la clasificación para el Mundial de Brasil-2014, esperando con ansiedad su retorno a la titular del Nápoles de Italia luego de dos meses de lesión y dichoso por pasar la Navidad con su familia se encuentra Camilo Zúñiga.
El dueño del puesto 84, entre los mejores 100 del mundo, según el periódico inglés The Guardian, (Lea más sobre la elección del jugador) se vino de Europa a "relajarme con la familia y los amigos en Urabá" y el entrante primero de enero retornará de nuevo al fútbol italiano para terminar su recuperación, "ponerme al cien por ciento" y seguir preparando el sueño de 44 millones de colombianos: la Copa Mundo.
Con pinta deportiva e igual de sencillo a cuando inició en Nacional hace una década, el lateral del combinado patrio confirmó sus dos solicitudes para el Niño Dios este 24 de diciembre: "Le pido salud para volver pronto a las canchas y bendiciones para mi familia".
Reconoce que "este ha sido mi gran año y nunca lo olvidará", porque le pasaron muchas cosas especiales, entre ellas "la clasificación al Mundial y la misma gran campaña de Nacional, ya que todavía me siento parte de la familia verdolaga". Sin embargo, se puso nuevas metas, entre ellas figurar otra vez con Nápoles (tiene cuatro años más de contrato) y ser protagonista de Brasil-2014 jugando “una final en cada uno de los partidos ante Grecia, Costa de Marfil y Japón".