Campanella hace cine de la vida real
El aclamado director argentino está en Medellín con motivo del XII Festival de Cine de Santa Fe de Antioquia que este año abordará el cine mexicano y la revolución.
Después de que el Secreto de sus Ojos , cinta de Juan José Campanella, ganara el Óscar en 2010 como mejor película extranjera, al director argentino le han propuesto hacer la tercera parte de Los Cuatro Fantásticos , la quinta de Terminator y otra de una invasión extraterrestre de la que no recuerda el nombre.
No quiere posar de "artista", lo dice con cierto tono burlón, pero ya no acepta ese tipo de propuestas. Donde hubiera pasado eso hace 20 años no lo habría dudado, pero en la década del noventa, cuando empezó a hacer televisión, ninguno de esos grandes productores lo buscaba.
No ha aceptado, aunque son proyectos de muchísimos millones de dólares y producidos por gente que él admira, porque son películas que se han hecho "mil veces. Porque son todas iguales".
Campanella creció viendo el glorioso cine estadounidense de la década del 70, así lo dice el mismo, "pero ahora se convirtió en otra cosa". Impulsado por lo que hacían los norteamericanos en esa época terminó estudiando cine en Nueva York, era 1983.
"En los setentas veías las cinco películas nominadas al Óscar y todas eran buenas, hoy mirás y no te dan ganas de ver ninguna, al menos eso me pasa a mi".
Juan José Campanella es uno de los invitados especiales este año en el XII Festival de Cine de Santa Fe de Antioquia que trae como temática México, imágenes de la revolución, que empieza hoy y termina el domingo.
El director y guionista llega a Medellín, una ciudad, dijo, que tiene cierto parecido con Buenos Aires, "hoy (ayer) que vine del hotel al Museo (de Antioquia) parecía que estaba en Buenos Aires, por ejemplo vi Carrefour. La verdad creo que hoy en día las grandes ciudades tienen todo en común, los temas que nos ocupan pueden tener un sabor regional, la manera como hablamos, la comida que se come. Pero fuera de eso, me parece que es un momento en que las películas hechas en cualquier lugar no se dividen. En este sentido estamos muy globalizados".
Campanella se demora para enamorarse de un guión, de una idea. Con El Secreto de sus Ojos , basada en el libro La Pregunta de sus Ojos , tuvo que pasar un año, "me gustaba eso de que era una novela policial, pero el hecho de que ese hombre buscara resolver un crimen 20 años después porque quería encontrar el origen de su soledad fue el desencadenante de la película".
Y lo mismo le sucede con la televisión, busca historias diferentes, giros inesperados, y no lo ve como un género menor, "me encanta la televisión, lo comparo con un compositor que hace una sinfonía y también hace unas sonatas, que no son menores sino más cortas".
¿Cómo le parece la temática del Festival para este año? ¿Conoce el cine mexicano?
"Muy poco. Para mí fue una sorpresa muy agradable que esa sea la temática y me interesó mucho, aunque nunca he visto algo, de hecho es material restaurado hace poco y creo que ni en México han tenido la oportunidad de ver bien estas películas. Para esto sirven los festivales, para encontrar cosas que no se han podido dar".
¿Cuál ha sido el éxito de sus películas?
"Si hay algo común, es que yo busco que los personajes sean reales, que reaccionen de manera real, no copiando la realidad cinematográfica y a veces es difícil ver las diferencias. Yo veo, incluso en el cine arte, muchos clichés a esta altura que no tienen que ver con la vida, por ejemplo películas donde los personas no hablen durante toda la cinta y eso creo que no tiene nada que ver con la cotidianidad ni con la vida diaria, a menos que uno sea mudo, se empiezan a convertir en ejercicios. Por un lado, tenemos el cine popular yankee que es una verdadera ganzada hoy en día y el cine artístico que se ha convertido en ejercicios de estilo que tampoco tienen nada que ver ni hacen una observación sobre nuestras vidas. Entonces encontrar por ahí películas que hacen reflexiones y que además se parecen a la realidad es refrescante para la gente".
"Me encanta la relación entre el cine y la docencia. Hace dos años empecé a dar clases de guión en la Argentina, empecé con un seminario en compañía de un amigo, por nuestra cuenta, y solo hablamos de eso, no hablo de dirección, aunque las fronteras son un poco grises, pero me encanta. Lo empezamos el año pasado, es todos los lunes y espero ese día, son cinco horas y me encanta".