Campeones de quemados con pólvora
Muertos, dedos, brazos y piernas amputados, cicatrices imborrables, lesiones que tardan años en sanar y numerosas vidas truncadas desde la infancia son las pinceladas de una tragedia de voladores, tacos y todo aquello que explote, que se repite, años tras año, en la triste celebración de Navidad con pólvora.
Ni los pabellones de quemados de los hospitales, con seres de dolor envueltos en gasa de pies a cabeza; ni las campañas oficiales, ni las acciones policiales parecen tener el peso suficiente para que la masa ciudadana reflexione.
Este año Antioquia vuelve a tener el triste récord en número de quemados, de 88 que van en el país, 44 son paisas; los menores también son protagonistas y lo que faltaba, en el Valle la cifra de quemados este año ha crecido un 600 por ciento.