Histórico

Casas ideales para trabajar

CON EL FIN de optimizar espacios y de combinar el ambiente laboral, sin afectar la vida familiar, nació el proyecto de viviendas productivas.

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08 de julio de 2011

Un edificio conformado por dos torres, una de doce pisos y otra de ocho, que integra dentro del lote dos patios para que la gente disfrute de la vegetación, son algunos de los aspectos que hacen parte de la propuesta arquitectónica de viviendas productivas.

Y es que luego de observar por un tiempo el comportamiento de los habitantes de las viviendas de Pajarito, y de tener la oportunidad de conocer los gustos y la forma de trabajar de ellos, Laura Sofía Montoya, arquitecta de la Universidad Pontificia Bolivariana decidió enfocar su trabajo de grado en las viviendas productivas.

Esta egresada recuerda que mientras veía los talleres en vivienda le tocó observar el cambio que tuvieron que enfrentar los habitantes del sector de Pajarito, quienes vivían en su mayoría en casas ubicadas en el barrio Moravia y que dejaron éstas para empezar a habitar en apartamentos.

Precisamente, en este aspecto descubrió una problemática importante, y ahí decidió investigar y crear una solución. Otros compañeros de la carrera se dedicaron a analizar el funcionamiento de cerramientos de fachadas, los sistemas de recolección de aguas lluvias y el comportamiento de residuos sólidos. Sofía analizó que muchas de las personas ubicaban su trabajo dentro de la misma vivienda, pero no tenían ningún control para hacerlo de manera adecuada, y al interior los espacios se hacían más pequeños.

Y es que luego de analizar descubrió que la cocina y la sala, casi siempre son intervenidas para realizar las diversas actividades, que pueden incluir ventas de comida o la exhibición de elementos.

Así fue que surgió la idea de hacer un edificio que no tuviera una fachada definida, sino que cada propietario interviniera su vivienda.

Es decir, si la persona necesita exhibir o vender un producto, sin importar la ubicación del apartamento, lo puede hacer, solo necesita utilizar una persiana metálica que se abre y se cierra. Así durante el día puede ofrecer los productos y en la noche se recupera la casa normalmente.

Antecedentes
"En Pajarito, por ejemplo las viviendas no estaban pensadas para que fueran productivas, por eso era común encontrar en cualquier apartamento una tienda. Además, casi siempre los desarrollos arquitectónicos están ideados para que los locales comerciales funcionen en los primeros pisos. Ahí descubrí una manera de vivir e interactuar diferente, y surgió el desarrollo de viviendas económicas productivas", anota Montoya.

El planteamiento del proyecto propone intervenir la zona cercana al Jardín Botánico, con la construcción de módulos de 21 metros cuadrados para que una sola persona los habite. Esto es pensado para estudiantes.

Pero los mismos módulos se pueden ampliar en altura y horizontalmente, de manera, que las familias puedan vivir cómodamente.

También, se puede anclar un balcón para que el espacio sea más amplio en la casa.

El objetivo con esta propuesta es que las personas se apropien de las fachadas. Igualmente, el edificio propone en los primeros pisos lugares comerciales en los que se pueden ubicar restaurantes y bares. Mientras que al interior se desarrollan las viviendas productivas.

Esta es una idea que se desarrolló en la academia, que busca ofrecer otra opción de espacios amplios y asequibles a las familias que tienen sus negocios en las viviendas, y que buscan la integración de la actividad laboral sin que se afecte el hogar.